Demanda ejido duranguense a la minera canadiense Excellon por daño ambiental

El ejido La Sierrita de Galeana, ubicado en el municipio de Tlahualilo, Durango, presentó ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) una denuncia por daño ambiental en contra de la minera canadiense Excellon.

Además, pidió que dicha empresa cierre la operación de su mina La Platosa que actualmente opera en el municipio de Mapimí, en Durango, por verter agua tóxica sobre la tierra y matar cultivos.

El presidente del comisariado ejidal, David Espinoza, afirmó: “el ejido La Sierrita está pidiendo que se apliquen las sanciones necesarias y el cierre de la mina por el daño ambiental en que ha incurrido”, debido a que Excellon de México “firmó un contrato de ocupación temporal con nosotros en el 2008, en donde se comprometió con otorgarnos el manejo y uso del agua resultante del laboreo de la mina, pero con la construcción previa de una planta tratadora de agua”.

Según el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Prodesc), organización que funge como asesora del ejido, la minera ha incumplido las condiciones del permiso que firmó con la Secretaría de Medio Ambiente, por no haber desarrollado un programa de tratamiento de recursos sólidos, líquidos, domésticos, peligrosos y no peligrosos.

También incumplió con lo establecido en su Manifestación de Impacto Ambiental presentada el 11 de marzo de 2004 como requisito para echar a andar La Platosa.

El ejido La Sierrita denunció que viola el artículo 88 Bis de la Ley Nacional de Aguas que establece la obligación de tratar las aguas residuales antes de verterlas sobre la tierra. “La empresa se ha negado desde el 2007 a construir una planta tratadora para el agua que se extrae del laboreo, aun cuando se obliga a construirla en el contrato de arrendamiento de las tierras de uso común del ejido, el cual ha sido violado en reiteradas ocasiones por la empresa”, establece el Prodesc en un comunicado.

La denuncia también establece que Excellon lleva a cabo de manera irregular el manejo del agua junto con pequeños propietarios, quienes la usan para la agricultura sin el tratamiento adecuado y con la anuencia del gerente general de La Platosa, Pablo Gurrola, lo que ha provocado la desaparición de la vegetación natural para labrar la tierra y de las especies vegetales y animales que ahí habitaban.

 

Fuente: Proceso