La minería metálica es el “jaque mate” a los recursos hídricos del país

Edgardo Mira, ambientalista y miembro del consejo directivo del Centro de Investigación sobre la Inversión y el Comercio (Ceicom), detalló que la minería metálica es una de las principales amenazas al sistema hídrico salvadoreño debido a los altos contaminantes de metales pesados que esta industria produce en la extracción de plata y oro.

Un grupo de ambientalista, junto con autoridades de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) se prepara para asistir el próximo 31 de octubre al seno de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en la ciudad de Washington, Estados Unidos, donde explicarán a la comunidad internacional los efectos que la minería metálica podría ocasionar en un país tan pequeño como El Salvador.

¿Cuáles son los efectos que la minería metálica podría causar en el país?

La minería metálica es una práctica altamente contaminante de los mantos acuíferos, aire y el suelo de los alrededores de los proyectos mineros. La población está expuesta a diversas afectaciones en la salud principalmente por el cianuro, un químico usado para separar la roca y otros metales del oro y la plata.

Actualmente, no existe la minería metálica en El Salvador pero ha existido en décadas anteriores y ahora estamos siendo testigos de los niveles de contaminación de los ríos y mantos acuíferos que se encuentran en los alrededores de donde funcionaron las minas, principalmente, en la zona norte del país.

Esos efectos adversos son los que queremos evitar con una normativa que no permita la minería metálica en el país, que la gente se enferme, no pueda cultivar sus alimentos o que en su cuerpo puedan almacenar plomo, mercurio, litio o arsénico, los cuales son desechados por las mineras a los mantos acuíferos y estos son consumidos por el humanos a través de los vegetales contaminados o carne de ganado contaminada al beber agua de los ríos.

La minería metálica debe verse como un tema de derechos humanos y por esa razón asistiremos a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en Estados Unidos.

¿Cuáles serían los derechos humanos que violaría la minería metálica?

Se viola el derecho humano a la salud al contaminar los mantos acuíferos, las personas al consumir el agua contaminada puede presentar graves alteraciones en su salud, incluso, deformaciones en bebés durante el embarazo. Los químicos usados en la minería están relacionados directamente con distintos tipo de cáncer en los seres humanos. Además, se vulnera el derecho a la alimentación y esto por dos lados, el daño que se produce al suelo y la contaminación de ríos.

En este punto hay que considerar que la minería libera metales pesados que están dentro de la tierra y los traslada a la superficie, donde sembramos nuestros cultivos y con ello asegurarnos nuestra seguridad alimentaria. Las hortalizas que nacen ya vienen contaminadas, abonado a ello, se riegan con agua con metales pesados, lo que incrementa el riesgo de sufrir varias enfermedades.

También se violenta el derecho humano a la información debido a que muchas de las comunidades donde se realizan los proyectos mineros no saben de los efectos reales que causará en sus vidas la extracción de oro y plata de las profundidades de la tierra.

Los habitantes son desinformados y engañados sobre las verdaderas intenciones de la minería, las cuales son sacar el oro y dejar la contaminación a las comunidades de escasos recursos, los pobladores son los que sufren por décadas los efectos de la misma.

Y el derecho mayor vulnerado es el de la vida, pero no veamos esto como la muerte sino que provoca una desmejora considerable en las condiciones de vida de la población.

¿La minería pone en peligro el recurso hídrico salvadoreño?

Lo resumiré en pocas palabras: es un “jaque mate” para el agua en El Salvador. La minería metálica usa aproximadamente dos toneladas de cianuro diario, para ello necesita disolverlo con agua, lo que implica un uso de 10.5 litros de líquido por segundo y algunos proyectos son para siete o mas años. No podemos ni imaginar los millones de litros de agua que esta práctica necesita y el agua contaminada posteriormente es lanzada a quebradas que llegan a los principales ríos de un país.

El Salvador experimenta una alta escasez de agua, muchos habitantes reciben el vital líquido racionado por horas y, en el peor de los casos, son meses los que no disfrutan de su derecho al agua. Con la minería metálica esto se agravaría y el agua destinada para regar la cosecha y consumo doméstico se vería limitada al máximo.

Además, reitero que la minería contamina y esta contaminación se va por las quebradas y llega a los ríos, lagos, lagunas y hasta el mar. Si se contamina el róo Lempa, el 40% de la población del área metropolitana se vería afectada y la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) colapsaría ante la incapacidad de descontaminar el agua de metales pesados.

La vida marina se podría ver afectada. Hay lugares que incluso los peces mueren ante el incremento por la acidez del agua, situación que también afecta a los humanos al consumir ese tipo de agua.

Las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente han sido claras en sus informes: el 97% de las aguas superficiales están contaminadas y cada vez nos esforzamos más por seguir dañando nuestra fuente de vida.

¿Qué esperan tras su participación en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?

Vamos a exponer lo que anteriormente he mencionado. Esperamos que las autoridades de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos brinden un recomendable a las autoridades salvadoreñas para que aceleren la prohibición definitiva de la minería metálica en el país.

Durante años hemos visto intentos muy blandos de algunos políticos por prohibir la minería, incluso, el presidente Mauricio Funes ha dicho que en su gobierno no habrá minería pero ¿qué pasará cuando termine su periodo? otro gobernante puede permitir dichos abusos contra los derechos de los seres humanos y la vida misma.

Esperamos que la comunidad internacional se de cuenta de los efectos negativos que la minería causa en los pueblos y que se pronuncie en contra de la extracción de metales, pero también haga reflexionar a los gobernantes que deben prohibir la minería y con ello garantizar la salud y bienestar de sus pueblos.

 

Fuente: La Página