Mineras se asentarían en sitios arqueológicos de Chiapas

Por Mariana Morales

 Sobre la sierra, costa y frontera ubicarían su extracción de mineral, justamente en los municipios donde se registra potencial arqueológico

Las empresas mineras que en últimos seis años han obteniendo una concesión para extraer algún mineral a cielo abierto sobre suelo chiapaneco, se asentarían sobre sitios arqueológicos maya o zoque registrados en el atlas arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La misma dirección de ese instituto desconoce la situación.

Las empresas extranjeras y otras de propietarios con nombres y apellidos mexicanos -según el registro de la Secretaria de Economía a cargo de Raúl Elizalde- se han instalado sobre la Sierra Madre de Chiapas, zona Costa y Soconusco de la entidad, mismo territorio donde se ubican parte de los mil 500 sitios con potencial arqueológico que aún no ha sido explorado.

Las 43 compañías mineras que obtuvieron una concesión en los últimos seis años para extraer oro, plata, plomo, titano y hierro con permiso de la Semarnat y Secretaría de Economía, principalmente, se instalaron o se instalarían (pues ningún funcionario informa si ya están en actividad) sobre ese territorio arqueológico.

Con datos obtenidos a través de la Ley de Acceso a la Información Pública se especifica que serían sobre Pijjiapan, Mapastepec, Escuintla, Tapachula en la zona Costa; Acacoyagua, Acapetahua, Chicomuselo, Cintalapa en la Sierra Madre de Chiapas, cuyo territorio potencial sigue siendo histórico, pero aun no explorado por el INAH Chiapas.

MINERÍA SOBRE ARQUEOLOGÍA

De acuerdo con el atlas arqueológico consultado por este medio, Chiapas posee más de mil 400 sitios prehispánicos donde habría estructuras, cerámica, lítica, cuevas y gráficos rupestres de civilizaciones mayas, zoques, por mencionar algunas. Por ser sitios, no han sido explorados sólo registrados en dicho atlas, aun así, están protegidas por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas.

Ese potencial está distribuido en más de 34 municipios del estado, principalmente en la zona fronteriza y costa, como en La Trinitaria, Comitán, Mazatán y Palenque, Frontera Comalapa, según muestra el atlas.

En este estado donde existió presencia maya aún existen registros no explorados de esa civilización considerada la más prestigiosa de Centroamérica, quienes habitaron en lo que hoy es Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, además de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.

Para que la arqueología no quede atrapada o destruida por los cimientos, se publicó el reglamento del INAH “Procedimiento de desarrollo de investigaciones arqueológicas en áreas públicas o privadas”, en el que una empresa privada deberá solicitar un salvamento arqueológico en la zona donde busca iniciar actividad, con el fin de no dañar sitios con potencial arqueológico.

En caso de que el permiso se autorice sin realizar el rescate que dicta el reglamento, la empresa deberá suspender la obra y financiar un rescate. Pero la dirección del INAH Chiapas no registra empresas mineras que habrían solicitado ese salvamento, previo a solicitar la concesión que los dejara trabajar por 50 años para extraer sobre suelo chiapaneco.

“No obra en los archivos de esta dependencia empresas mineras asentadas en el Estado de Chiapas para llevar a cabo trabajos de salvamento arqueológico“, responde la dependencia al dar respuesta a la solicitud de información número 1115100028412. La dirección del INAH lo encabeza Emiliano Gallaga.

IGLESIA Y PGJE DAÑAN SITIOS

En Chiapas no sólo la minería sepulta a la arqueología, también las universidades católicas. Sucedió en septiembre de este año, cuando la iglesia católica a cargo del Arzobispo Rogelio Cabrera que pronto dejará el cargo (el 5 de diciembre), inició la excavación para levantar una universidad que será administrada por ese credo.

La universidad “Juan Pablo II” destruyó cerámica del sitio arqueológico La Baqueta en Berriozábal. Investigadores del INAH solicitaron que la constructora financiara un “rescate”. El cual hoy, fue suspendido y el plan de construcción sobre el sitio sigue en pie.

También pasó con los cráneos hallados en este año en Frontera Comalapa, donde se presume es un potencial sitio arqueológico, elementos de la Procuraduría General de Justicia (PGJE) alteraron el sitio para extraer las osamentas. La dependencia de justicia a la fecha no ha financiado un rescate para el sitio, como consecuencia de las alteraciones realizadas, ni fue sancionada tal como lo señala el artículo 47 de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas.

A destacar: La SEMARNAT está a cargo del delegado Ricardo Frías López, quien en unos días dejo el cargo. La Secretaria de Economía Federal está a cargo de Raúl Elizalde. Ambas dependencias son las principales para autorizar permisos a mineras.

 

Fuente: El Heraldo