Sonora: detienen a 40 ejidatarios que bloqueaban accesos a mina

Ulises Gutiérrez Ruelas

El reclamo, por un pago anual para permitir a empresa canadiense explotar sus tierras

Luego de 6 horas de protesta, policías estatales retienen también a 5 integrantes del comisariado ejidal

hermosillo-sonora-mexicoUn contingente de la policía estatal y elementos del Ejército Mexicano ingresaron la mañana de este viernes al ejido San Antonio de la Huerta, municipio de Soyopa, en la zona centro de la entidad, y detuvieron a 40 personas que realizaban un plantón en el acceso a la mina Libertad, en demanda de un pago anual de 60 mil pesos a cambio de permitir que sus tierras sigan siendo explotadas por la empresa de capital canadiense.

Tras la detención de los lugareños –hombres, mujeres y jóvenes– al menos 50 ejidatarios de San Antonio de la Huerta se trasladaron a la capital del estado donde bloquearon el bulevar Rosales, la principal vialidad de la ciudad. Luego de seis horas de protesta la policía estatal detuvo a cinco integrantes de la mesa directiva del comisariado ejidal.

“Pedimos ayuda de todo el estado de Sonora, nuestro pueblo está siendo masacrado por la fuerzas públicas; ingresaron más de 20 patrullas a nuestro pueblo y detuvieron a 40 personas, a las que trasladaron a Hermosillo”, dijeron los labriegos.

El pueblo, ubicado a unos 150 kilómetros de la capital, “está sitiado, nadie puede entrar ni salir”, dijo Sergio Acedo Miranda, presidente del comisariado ejidal de San Antonio de la Huerta.

Acusó que el operativo policiaco-militar ocurrió a pesar de que en los 20 días recientes los lugareños participaron en mesas de negociación con representantes de la compañía minera y el gobierno estatal, encabezado por el panista Guillermo Padrés Elías, en demanda de que los ejidatarios reciban 60 mil pesos anuales por permitir que sus tierras sigan siendo explotadas.

 

“El gobierno cerró el diálogo”

“El gobierno, que hasta ayer era intermediario, cerró el diálogo, y dijo que hasta ahí llegaba, que nos atuviéramos a las consecuencias y ya esta mañana las vimos: hay mucha gente detenida, algunos con problemas de salud“, expuso.

Refirió que la compañía canadiense explota 420 hectáreas desde principios de los años 90 del siglo pasado y extrae principalmente cobre, pero también oro.

Subrayó que en el acuerdo que buscaban firmar con los representantes de la empresa demandaban aumentar de 40 mil a 60 mil las aportaciones anuales por ejidatario, además de acciones de remediación del medio ambiente, pues la contaminación se extiende al río Yaqui.

Acedo Miranda aseguró que luego de la detención de los 40 manifestantes, trabajadores de la minera, resguardados por militares, aprovecharon para sacar varias toneladas de cobre de las bodegas de la mina.

A su vez, Irma Leticia Acedo Miranda, integrante del comisariado ejidal, criticó la “tibia” actuación de las autoridades ambientales que, dijo, han permitido que la minera contamine los ríos con químicos y líquidos que resultan de sus procesos de separación de metales.

Criticó que la empresa minera no quiera instalar una planta tratadora de aguas ni donar una ambulancia que requieren los 300 habitantes del ejido, cuando sus ganancias son de miles de millones de pesos. “Nada más se quieren llevar nuestra riqueza”.

Después de bloquear por más seis horas el bulevar Rosales, lo que provocó un severo caos vial en perjuicio de 50 mil automovilistas los inconformes no pudieron dialogar con ningún funcionario del gobierno estatal o federal. Por el contrario, policías estatales “se llevaron a cinco (miembros) de la mesa directiva, al presidente, Sergio Acedo Miranda; a Ramón Antonio Acedo Espinoza, secretario; al asesor Ramsés Valenzuela, y a David Valenzuela (también integrante del Frente Amplio Democrático del Estado de Sonora) entre otros”, aseveró Leticia Acedo.

Señaló que dos integrantes del comisariado ejidal iban heridos por los golpes que les propinaron al resistirse a ser arrestados. A pesar del operativo policial, en el que se utilizaron más de 50 patrullas, el bulevar Rosales seguía cerrado al cierre de esta edición ante la presencia de decenas de familiares de los ejidatarios.

 

 

Fuente: La Jornada