Indígenas mexicanos lucharán “hasta el final” para defender su tierra sagrada

Para el pueblo indígena huichol, la tierra sagrada de Wirikuta es donde todo comenzó, allí peregrinan cada año para pedir salud o lluvia, y por ello lucharán hasta el final para defenderla de las ambiciones de las empresas mineras.

Wirikuta_mediosPara el pueblo indígena huichol, la tierra sagrada de Wirikuta es donde todo comenzó, allí peregrinan cada año para pedir salud o lluvia, y por ello lucharán hasta el final para defenderla de las ambiciones de las empresas mineras.

“El consejo de ancianos nos exige que luchemos hasta el final y así lo vamos a hacer”, dijo a Efe Juan Torres, presidente del Comisariado de Bienes Comunales de la comunidad huichol (wixárica en su lengua) de Santa Catarina Cuexcomatitlán.

Si las mineras alcanzan su objetivo y logran perforar esas tierras que sus antepasados les enseñaron a adorar, sería “como si le sacaran el corazón y las venas y todo eso, ya no sentiríamos lo mismo, que estuviera vivo”, dijo el indígena.

Wirikuta, un área de 140.000 hectáreas, es Reserva Ecológica, Área Natural protegida, parte de la Red Mundial de Sitios Sagrados Naturales de la Unesco y está en la lista tentativa para ser Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.

Allí peregrinan cada año los indígenas de la etnia huichol o wixárica, que en México son unos 70.000 y están dispersos en los estados de Nayarit, Durango y Jalisco.

Entre los rituales que realizan piden que llueva y fructifiquen sus cosechas, ya que la mayoría son agricultores, se conectan con sus ancestros gracias a un hongo alucinógeno llamado peyote y recogen agua con la que bañarán a sus hijos para que tengan buena salud.

Pero en los últimos años Wirikuta no ha dejado de estar en peligro constante porque, además de manantiales, lagos, ríos y cuevas sagradas, tiene minas de plata deseadas por empresas como las canadienses West Timmins Mining o First Majestic Silver.

Contra esta última los indígenas ganaron una batalla el pasado año, cuando una corte ordenó suspender 38 proyectos mineros, pero solo hasta que el Supremo responda a una controversia constitucional interpuesta por los indígenas.

El pueblo huichol argumenta que se omitió su derecho a la consulta previa, libre, e informada, que está amparado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, del cual México es signatario.

La guerra no está ganada en absoluto y ahora es otra empresa, la también canadiense Revolution Resources, quien les quita el sueño pues pretende iniciar la explotación de recursos minerales en unas 60.000 hectáreas.

Según Cristian Alejandro Chávez, miembro del Frente en Defensa de Wirikuta, en 2011 la empresa hizo numerosos trabajos de exploración en la zona dentro de su proyecto Universo, trabajos que la propia compañía ha reconocido.

El Consejo Regional Wixárika realizó una exploración y pudo encontrar incluso un tajo abierto de 60 metros de diámetro y 13 metros de profundidad, un hecho que no ha sido aclarado por ninguna estancia del Gobierno.

Y es que los indígenas y las organizaciones de defensa de esta tierra sagrada creen que el Ejecutivo está haciendo caso omiso a sus peticiones, ya que a comienzos de año le pidieron la cancelación de siete concesiones a esta minera, pero todavía no han obtenido una respuesta.

Por ello, esta semana presentaron un amparo judicial en el que señalan la violación al derecho de petición de información contenido en el artículo octavo de la Constitución mexicana y exigieron una respuesta urgente a la solicitud.

“Donde vamos nosotros es un cerro sagrado y dentro hay minas. Si destruyen todo eso, va a haber contaminación”, incluida “el agua sagrada que sacábamos; nos van a destrozar la vida”, dijo a Efe Sebastián Carrillo, presidente del Comisariado Autónomo de Bienes Comunales de Banco de San Hipólito, en Durango.

Es el corazón de Wirikuta, el Cerro Quemado, en donde cuentan los ancianos que nació el Sol y que habitan las deidades y espíritus ancestrales. Por ello, cada elemento natural que habita en Wirikuta es igualmente sagrado, incluida la plata que pretenden extraer.

“La tierra madre es muy importante para nosotros, el agua sagrada, el fuego, porque por medio de ello nos estamos alimentando”, añadió Carrillo, quien explicó que Wirikuta es uno de los puntos cardinales que tienen que visitar cada año en una peregrinación que dura unas dos semanas.

“Si nosotros no vamos allá, la familia se enferma. Por eso es muy importante ese lugar sagrado, porque de ahí nosotros nos mantenemos”, apuntó.

El pueblo wixárika tiene “una convicción absoluta” en que si no visitan las tierras, por ejemplo, no lloverá, y por ello el Gobierno tiene que dejar de guardar silencio porque “no se puede obviar, es un crimen obviar eso”, denunció Chávez.

 

Fuente: Agencia EFE vía La Información