Indígenas y campesinos contra los abusos de la minería

por Alba Sánchez Serradilla

pueblos-indigenas-defensa-de-la-tierraEl Encuentro de Pueblos por la Resistencia se acaba de celebrar en México y durante los últimos tres días ha convocado a más de 600 personas de ocho estados mexicanos y de otros países como Honduras, Panamá, El Salvador, Guatemala e Italia.

El evento ha girado en torno a la oposición al modelo minero extractivo de México. Los asistentes se han pronunciado contra reformas energéticas que favorecen al sector privado y perjudicando a comunidades indígenas y campesinas.

La solidaridad internacional se ha hecho notar en el encuentro. Muchos movimientos sociales indígenas de centroamérica, que han tenido experiencias exitosas en su terreno, han acudido a México para apoyar a las comunidades indígenas y campesinas en su lucha contra los abusos de empresas extranjeras.

Han estado presentes la coordinación de la Defensa de los Recursos Naturales de la Comarca Ngabe Bublé de Panamá, la coordinación del Movimiento Madre Tierra Honduras, y la Asociación Amigos de San Isidro de El Salvador, entre otros.

Las propuestas para la superación de este modelo minero han sido ambiciosas: una de las sugerencias ha sido decretar a todo el país de México territorio libre de minería.

Las siete mesas de trabajo que han conformado el encuentro han emitido un comunicado conjunto que exige “que las autoridades dejen de proteger los intereses privados y trabajen para respetar los derechos de los pueblos a vivir sin violencia en un territorio sano y seguro”.

Otra de las reclamas es que los gobiernos respeten las decisiones de las comunidades indígenas y campesinas, que a través de encuentros como este, y en numerosas asambleas y acciones cotidianas, han dado una negativa firme a los proyectos mineros.

Han afirmado que en el contexto actual se hace necesario que las comunidades informen sobre la explotación que se sufre en las minas a cielo abierto. Las acciones que emprenden contra la proliferación de estos negocios son habituales y en ellas se basa la construcción de alternativas locales y comunitarias, y el fortalecimiento del movimiento campesino e indígena.

Las mujeres tienen un papel clave en este proceso, su papel ha sido crucial a la hora de defender la tierra. Han formado parte de las asambleas y se han enfrentado a empresas, autoridades y partidos políticos en defensa de su cultura, espacio y identidad.

Fuente: EnPositivo