Un panorama de empresas mineras canadienses en México y de la resistencia popular

Por Pierre Beaucage
Université de Montréal

concesiones_mineria-mexicoHasta hace pocos años, en México, varios opinaban que la presencia de Canadá en el TLC podía ser provechosa para su país, contrarrestando, hasta cierto punto, el peso excesivo de Estados Unidos en esta alianza. Por lo contrario, los autores del libro Negro Canadá, muestran como el laxismo de la legislación canadiense y la complicidad de la Bolsa de Toronto (Toronto Stock Exchange) han estimulado el crecimiento espectacular de las empresas mineras en Canadá, para mayor beneficio de los especuladores. No solamente Canadá es un paraíso fiscal para las empresas mineras, sino que su Gobierno encubre las operaciones de esas empresas en el extranjero, por lo que es casi imposible enjuiciarlas por sus fechorías en otras partes del mundo (id. p. 133 y sig.). Nuestro país se ha convertido en una base de ensueño para las transnacionales que desean explotar minas en cualquier parte del mundo. Según los autores, el 76% de las sociedades de exploración y explotación minera en el mundo tienen su sede en Canadá y 60% de las que inscritas en bolsa, lo están en la Bolsa de Toronto. A la vez que el 40% de las empresas mineras inscritas en Canadá no han hecho ninguna inversión en el país. África y América Latina han sido las zonas de predilección para su expansión.

El Gobierno canadiense también tiene un papel proactivo en esta expansión, Por ejemplo, Julian Fantino, ministro de la Cooperación internacional, declaraba el 23 de noviembre pasado: «El papel de la Agencia Canadiense de Cooperación Internacional debe consistir en apoyar a las empresas canadienses [en el extranjero] para aliviar la pobreza!» En otras palabras, al ACDI le toca engañar con regalos a las poblaciones locales para que las mineras puedan más fácilmente saquear los recursos.

La demanda de metales y minerales no metálicos, se ha incrementado muchísimo después del año 2000, bajo el efecto combinado del crecimiento asiático (ávido de metales industriales como cobre, hierro…) y de la crisis de las economías occidentales que incita a los ricos a buscar valores seguros como el oro.

Por su parte, la mayoría de los mexicanos también pensaban que el subsuelo de su país pertenecía a la nación, una de las conquistas de la Revolución Mexicana. Sin embargo, en agosto del 2012, por ejemplo, 833 nuevos proyectos mineros fueron registrados por 301 empresas, de las que a penas 12 eran mexicanas, contra 202 canadienses.

Examinaremos aquí brevemente el impacto de esta ofensiva minera canadiense en México, y la toma de consciencia que ha suscitado, a partir de cuatro casos en distintas regiones del país.

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