Defensora del Año 2014: Máxima Acuña de Chaupe

Por votación del público, Máxima Acuña de Chaupe es la “Defensora del Año 2014”.

Con votantes de diecisiete países y de cinco continentes, quienes leyeron los perfiles de valientes mujeres Defensoras de distintos países de America Latina, Máxima Acuña de Chaupe fue seleccionada como la ‘Defensora del Año 2014’.

Pueden escuchar sus agradecimientos aquí.

En Perú, Máxima es sinónimo de la fortaleza y resiliencia de ‘La lucha por los Derechos Humanos’ y 2014 fue un año con muchos obstáculos para ella, siendo objeto de amenazas de muerte, intimidación y monitoreo por DINOES (División Especial de la Policía Nacional), y cargos legales lanzados por la empresa minera Yanacocha acusándola de ‘usurpación agraviada’. Frente a esto, muchas personas se hubiesen dado por vencidos, pero Máxima mostró gran coraje al seguir adelante para proteger la tierra y el agua que son vitales para la existencia de su familia y de muchos otros en la región.

“Seré pobre, seré analfabeta, pero yo sé que nuestras lagunas realmente son nuestros tesoros” (Máxima Acuña de Chaupe)

maxima-chaupe-peruMáxima vive en Tragadero Grande, una pequeña comunidad en las altas montañas del distrito de Sorochuco, departamento de Cajamarca, norte de Perú. Su hogar es uno de los pocos que permanecen en la cercanía de la Laguna Azul. Máxima ha vivido ahí por los últimos veinte-cuatro años y ha sido propietaria del terreno desde 1994.

Desafortunadamente para Máxima, su terreno es deseado para el proyecto minero de oro y cobre, ‘Minas Conga’[1] de la empresa minera Yanacocha, propiedad de Newmont Mining Corporation de los EE.UU., Compañía Minas Buenaventura del Perú y Banco Mundial[2].

2014 comenzó para Máxima con mucha presencia de policías y trabajadores de la mina quienes regularmente se posesionaban afuera de su hogar, grabándola en sus actividades cotidianas. En numerosas veces, policías armados entraron a su propiedad para decirle que debería salir de ahí o para prevenir que cultive la tierra, alegando que era terreno de Yanacocha. Adicionalmente, Maxima recibió una amenaza de muerte a su celular personal “sal de tu propiedad o te matarán’. El 26 de enero ella fue acorralada por tres miembros de la comunidad quienes la amenazaron ‘no hables a la gente sobre la minería’.

Pero Máxima hizo lo contrario, y en marzo 2014 ella viajo acompañada de su hija mayor Ysidora a Francia, Suiza y Bélgica donde juntas denunciaron frente a la Comisión Europea, las Naciones Unidas y organizaciones de apoyo como Amnistía Internacional, sus experiencias de atentados desalojos forzosos, violencia física, y acoso por representantes del estado y de la empresa. Además, como miembros de la Red ULAM, Maxima e Ysidora también hablaron sobre la situación de mujeres defensoras de la región quienes están siendo perseguidas por solo defender la tierra, el agua y los derechos humanos de los impactos de la industria extractiva.

Al regresar a Perú, Máxima tuvo que enfrentar el rechazo de su comunidad, con el único bus entre la comunidad y la cuidad negándole sus servicios ya que al viajar con Máxima significaba estar expuesto a demoras en las tranqueras establecidas por Policías y ‘falsos’ ronderos. Máxima alega que estas tranqueras monitorean sus movimientos y en ocasiones han detenido a personas quienes la acompañaban para prevenir que su situación se difunda. Al no poder movilizarse en bus, Máxima estuvo expuesta a más riesgos teniendo que caminar seis horas para llegar a la ciudad más cercana donde podía tomar otro carro a Celendin o Cajamarca, para asistir audiencias, vender su productos o visitar a familiares.

En agosto 2014, el caso legal lanzado por Yanacocha en contra de la familia inició por una segunda vez[3]. Lleno de lagunas y de postergaciones de audiencias, las vidas de los miembros de la familia fueron perjudicadas dado a que el proceso legal no los dejaba planificar su futuro o comprometerse a un trabajo. Máxima no podía tejer ya que sus días se desperdiciaban viajando a las audiencias. Esta situación continuó hasta noviembre cuando la Corte Unipersonal de Celendin falló en contra de la familia, declarándolos culpables del uso de violencia para ocupar el terreno de la empresa minera. Máxima y su familia fueron sentenciados a dos años y ocho meses de prisión suspendida, pagar los gastos del proceso legal, pagar reparación de 5,500 soles a la empresa minera y a salir del terreno – en efecto dejándolos en la calle.

Máxima y su familia inmediatamente apelaron la sentencia en la Corte de Justicia de Cajamarca. Durante este periodo de alta incertidumbre, la salud de Máxima y de su familia empeoró como resultado de la continua presión psicológica. Aparte de dolores crónicos en el cuerpo y en la cabeza, Máxima ya no podía dormir y hasta en una ocasión se desmayó.

Finalmente, el 17 de diciembre la corte declaró a Máxima y a su familia inocentes y los hechos estipulados por Yanacocha falsos. Aunque la familia esperaba que esto sea el final de la larga lucha y que el estado Peruano y la empresa minera transnacional respeten la decisión de la corte, la empresa mantiene que el terreno es propiedad de ellos[4] y sus abogados presentaron un recurso de casación. Aún peor, Máxima reporta que martes 20 de enero 2015, quince policías armados y personal de la empresa privada de seguridad ‘Securitas’ de Yanacocha entraron a su terreno sin permiso, alegando que era propiedad de Yanacocha.

Máxima afirma que ella seguirá adelante hasta que sus derechos sean respetados.

Por ser votada la ‘Defensora del Año 2014’, ULAM entregará a Máxima una pequeña contribución económica y facilitará la producción de un cortometraje sobre su lucha.

ULAM es una red de grupos de mujeres de base de distintos países de America Latina. Nosotros aplaudimos a Máxima y seguiremos apoyándola a ella en su defensa de los derechos humanos y justicia. La empresa Yanacocha continua con sus planes para el proyecto Minas Conga, sin re-evaluar su impacto en las comunidades que serán afectadas, y en particular en las mujeres. Aún más, la empresa todavía no ha ofrecido a Máxima y a su familia reparación apropiada por los impactos negativos que les han ocasionado en los últimos años.

La ‘Defensora del Año’ es una iniciativa de ULAM para difundir las luchas de mujeres Defensoras de la tierra, agua y derechos humanos de los impactos de la industria extractiva. Cada mes publicamos un perfil de una Mujer Defensora de Derechos Humanos quien esta en peligro por solo defender sus derechos. Para más información, por favor visitar www.redulam.org

[1] Expansión del proyecto de oro Yanacocha, mina de oro mas grande en Sur América.

[2] 51.35% propiedad de la Estaudinense Newmont, 43.65 por ciento de la Peruana Minas Buenaventura, y 5 por ciento del Banco Mundial.

[3] Following the dismissal of the first trial as the previous judgement containing contained errors of law and fact and that it had ignored the consideration of fundamental evidence that was favourable to the family. First victory for the Chaupe Family! , Congaconflict.wordpress, 2013

[4] Wilby Cáceres, gerente de asuntos legales de la empresa “Consideramos que en el proceso obran pruebas contundentes que demuestran que Yanacocha es legítima propietaria y posesionaria de los terrenos en litigio” grufidesinfo.blogspot.com

Fuente: Red Ulam