ComCáac y Escuintla: Comunidades en Resistencia

resistencias-mexicoUn país de distancia, una resistencia en común. Las tierras ComCáac en Sonora y la comunidad de Escuintla en Chiapas son un frente de esperanza contra la depredación y explotación que genera el capital sobre la madre tierra.

Unxs han salvado antes sus Tierras y sus vidas del despojo y la destrucción. El territorio ComCáac en Sonora es un ejemplo de lucha y victoria contra la minería del mal, sin embrago, la embestida voraz del modelo neoliberal  arremete nuevamente, otra vez con bandera de “sustentable y socialmente responsable”, otra vez dividiendo a las comunidades para arrebatarles sus tierras, otra vez las ComCáac defenderán su territorio.

La empresa Tiburón Agua y Electricidad S.A. de C.V.  pretende  privatizar la Isla del Tiburón frente a las costas de Sonora, último santuario ComCáac,  para luego  instalar turbinas y generadores entre la isla y la costa. Creada exclusivamente para llevar a cabo los proyectos de explotación de estas Tierras, Tiburón Agua y Electricidad atenta contra la cultura y la vida de las ComCáac, para quiénes sociedad, naturaleza y territorio son una sola. Las comunidades que ocupan desde hace 2,000 años esas tierras deben defenderlas una vez más. No podemos dejarlas solas.

Otrxs en el sur continúan su lucha, en el Ejido Nueva Francia, en Escuintla, Chiapas, lxs pobladorxs han bloqueado el paso de las máquinas. Los Ejidos de Cintalapa, Nueva Independencia, Nueva Francia y Brisas del Soconusco se han organizado para poner un fin a la extracción minera en sus Tierras. El mal es el mismo, el nombre puede cambiar, Obras y Proyectos Mazapa S.A. de C.V.  extrae titanio en el lote denominado “El Bambú”, proyecto de muerte que contamina suelos y agua.

Hace unos días el presidente municipal de Escuintla se comprometió a  defender a las comunidades del proyecto minero, se acordó un plazo de veinte días para esperar respuestas, mientras tanto, el paso hacia la mina de máquinas y  trabajadores  permanecerá bloqueado por la comunidad. Hay esperanza.

Fuente: El Cantor