Centro Humboldt presente los resultados del estudio de minería metálica en Nicaragua

foro-mineria-humboldt-nicaraguaCon el propósito de compartir las valoraciones sobre el estado actual de la minería en Nicaragua y sus impactos en la vida comunitaria y estimular la reflexión colectiva sobre los desafíos de la actividad minera en los procesos de desarrollo nacional, Centro Humboldt presentó el Estudio “Valoración de riesgos e impactos socio-ambientales de la minería metálica en Nicaragua 2013-2015”.

El Foro Nacional La Minería en Nicaragua oportunidades y desafíos “Por un ambiente sano y actividades económicas responsables”, inició con la representación de los resultados del estudio cargo de Jurgen Guevara, oficial de Industrias de Centro Humboldt, en el que se evidenció niveles de contaminación en los pozos comunitarios de Quizaltepe, Ojo de Agua, Río Yahoska, el Túnel Azul y el Caracol Amarillo, referidos de los análisis del monitoreo de agua realizado en los territorios de Mina el Limón y Mina la India (León), Santo Domingo (Chontales), Rancho Grande (Matagalpa).

“Las actividades mineras han estado impactando las fuentes de agua de tres territorios, estos presentan concentraciones de Aluminio, Manganeso, Zinc, Cobre y otros metales pesados superior a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que genera repercusiones a la salud humana como cáncer, insuficiencia renal, afectaciones al hígado, entre otras”, explicó Guevara.

Víctor Campos, Subdirector de Centro Humboldt, dijo que “los resultados del estudio, ratifican que no existe una minería verde ni una minería segura, todas las empresas vinculadas a este sector tienen déficits, especialmente en relación a los impactos ambientales”.

El Estudio destacó una leve disminución de áreas concesionadas en el país, para el periodo de julio 2015, sin embargo el 9.38% del territorio nacional se encuentra concesionado, especialmente el 17% para minería metálica en áreas protegidas.

La minería metálica dinamiza las exportaciones y a pesar de su situación socio-económica, sus aportes al PIB, de empleo seguro e ingresos fiscales son mínimos en comparación con los perjuicios ambientales y sociales que genera al país.

“Estamos a la disposición y estamos trabajando en conjunto con las organizaciones locales para poder incidir sobre las decisiones que se toman con respecto a este sector y realmente demandamos que se ponga freno al deterioro que está causando en el medio ambiente y los recursos naturales la minería”, destacó Campos.

“Por parte de las instituciones tales como MARENA, MEM, MITRAB y MINSA, en compañía de las municipalidades, debería desarrollarse un seguimiento sistemático público a las empresas de minería metálica, y con acompañamiento de Centros de Investigación y/u organizaciones de reconocido prestigio, realicen estudios integrales de las zonas afectadas (o a ser) para conocer lo riesgos y amenazas, principalmente para las aguas superficiales y subterráneas”, continuó.

Campos concluye sugiriendo que la Procuraduría Ambiental, los DDHH y el Ministerio Público, inicien procesos legales de oficio en contra de las empresas mineras que violentan tanto la normativa jurídica ambiental y civil como a las instituciones del Estado que no han exigido con beligerancia la aplicación de dichas leyes.

Como parte de este Foro se desarrolló un panel de consideraciones al Estudio Nacional sobre minería y reflexiones acerca de sus impactos socio-ambientales, a cargo del Padre Pablo Espinoza, Párroco de la Iglesia Católica de Rancho Grande, Matagalpa; y el Lic. Alberto Espinoza, Asesor Legal de Xotchilacal.

Actualmente la población, vive un proceso contradictorio, con muchos problemas como la mina El Limón, tenemos minería metálica desde 1973 cuando se descubrió la capacidad de la mina Santa Pancha en León. Ante la generación de los desechos expuestos en los túneles de la mina, representan uno de los principales daños, se ha encontrado una serie de trazas de metales pesados y sólidos suspendidos en los pozos muestreados si consideramos los resultados del estudio, destacó Espinoza.

En esta actividad participaron líderes comunitarios vinculados a las actividades mineras en Santo Domingo, Camoapa, Rancho Grande, Mina la India, líderes de movimientos sociales que apoyan en los territorios a las comunidades afectadas por las actividades mineras y representantes de la Iglesia Católica, academias, redes y alianzas nacionales que trabajan los temas sobre cambio climático, gestión de riesgo a desastres y comercio como la Cámara Minera de Nicaragua (CAMINIC).

Este Foro fue organizado por Centro Humboldt con el apoyo de IBIS, en el marco del proyecto “Impactos económicos, sociales y ambientales de las industrias extractivas en Nicaragua y Honduras”, a fin de compartir con actores nacionales y líderes comunitarios las valoraciones socio-ambientales de la actividad minera y generar propuestas para mejorar el desempeño de la actividad minera en el país.

Fuente: Centro Humboldt