Comunicado CPO sobre el crimen de Estado de #LasNiñasDeGuatemala

¡NO MÁS PACTOS PARA CONTROLAR Y MATAR A LAS MUJERES!
¡URGE UN TIEMPO PARA RECONSTRUIR NUESTRAS VIDAS!

Las mujeres y los hombres del Consejo del Pueblo Maya llamamos a hacernos reflexiones profundas a raíz de la masacre de niñas y jóvenes albergadas en el hogar seguro Virgen de la Asunción. Llamamos a cada mujer y a cada hombre a discutir en la familia lo que significa la seguridad de un hogar. No hay seguridad en el hogar si permitimos que haya violencia contra las mujeres. Lo primero que debemos hacer es parar la violencia en nuestra casa. Nadie tiene derecho a decir que el marido tiene más poder que la mujer. Nadie tiene derecho a decir que el hombre puede dominar, golpear, maltratar, abusar y violar a las mujeres. Debemos parar y denunciar todos los abusos contra las mujeres, las niñas y los niños.

Estos abusos aumentan porque casi todas las relaciones sociales se están volviendo también más agresivas y nos estamos acostumbrando a vivirlas como si fuera algo normal. La violencia social está creciendo por todos lados. Las familias no deben quedarse calladas frente al aumento de tanto abuso, pero tampoco las escuelas, las iglesias ni los medios de comunicación masiva. Es violencia que no hayan trabajos dignos. Es violencia el trabajo infantil y el desempleo en que viven millones de jóvenes. La desnutrición es violencia organizada y son las niñas y las madres quienes más la sufren. Pagar a las mujeres con los salarios más bajos también es violencia sistemática. Que disminuya el acceso a la educación, salud y a la justicia es violencia directa del Estado. Guatemala está cargada de
esos abusos sociales que repercuten en los peores hábitos y las peores enfermedades personales, entre ellas el alcoholismo, la baja autoestima y el odio.

Hogares como el de Virgen de la Asunción no debieran existir. Lo que debiera existir son más escuelas, más lugares para capacitarse, más deportes, más hospitales y más oportunidades de trabajo digno. A esos falsos hogares estatales llegan las niñas y los niños de padres y madres abusadores o abusados, de una mayoría de familias pobres desintegradas y enfermas a fuerza de tanta desatención y exclusión social. La mayoría de los “hogares seguros” creados por el Estado no tienen la visión, capacidad, y voluntad para atacar de raíz las causas de las violencias contra la niñez. Son cárceles. Esas instituciones funcionan mal porque este Estado no está hecho para proteger a la sociedad ni para garantizar la vida.

El Estado de Guatemala desprecia a la población y solo la acepta como enemiga interna. ¿Por qué protestaban las niñas? ¿Por qué querían fugarse? ¿Por qué no hay recursos suficientes para proteger a la niñez? La masacre en el hogar seguro Virgen de la Asunción demuestra que el Estado está hecho para funcionarios y estrategias militaristas y contrainsurgentes que privilegian el castigo y el terror. Las personas para este Estado no son depositarias de derechos, los pueblos no tienen soberanía, las personas son consideradas un estorbo. Encerrar a las niñas y esconder la llave para su liberación fue un acto criminal para ocultar otros crímenes graves que allí se cometían, como la esclavitud sexual. Al dejar encerradas a las niñas, todos los funcionarios involucrados en la masacre acudieron a los únicos pactos que este Estado propicia con la ciudadanía: los pactos del silenciamiento. La masacre en el hogar seguro Virgen de la Asunción demuestra que el sistema estatal es parte clave de la descomposición social que nos amenaza.

Las y los funcionarios involucrados merecen las máximas penas administrativas, civiles y penales. Pero no basta con meterlos presos. Debemos sensibilizarnos para ir más allá porque necesitamos tiempo duradero para la sanación. Necesitamos tiempo y condiciones para dejar de reproducir tantas violencias. Es urgente que ataquemos el conjunto de problemas e impedir que el castigo sea la única respuesta del Estado frente a la gravedad de los problemas sociales. Debemos prepararnos y organizarnos para reconstruir nuestra convivencia con nuevos pactos políticos y sociales. Los pactos que matan a las mujeres y someten a los pueblos deben terminar definitivamente.

Consideramos urgente darle sustento a la posibilidad de vivir en una sociedad en paz, solidaria y plural. Levantemos un Estado dispuesto y capaz de organizar y administrar justicia para las personas, las familias y la sociedad. Queremos un Estado que facilite relaciones y valores de responsabilidad frente al interés público. Consideramos urgente la renovación del liderazgo estatal y de las instituciones públicas estratégicas (en economía, ambiente, justicia, salud, educación, seguridad social y más). Démonos tiempo para potenciar una educación cívica, crítica y liberadora, con el fin de descolonizar nuestras relaciones y derribar los cimientos de las violencias, privilegios, exclusiones y segregaciones.

¡NO MÁS PACTOS PARA CONTROLAR Y MATAR A LAS MUJERES!
¡NUEVOS PACTOS POLÍTICOS PARA UN ESTADO PLURINACIONAL!
Consejo del Pueblo Maya – CPO

Occidente de Guatemala 13 de Marzo de 2017
consejo.cpo@gmail.com