La resistencia de los Ngäbe y los Buglé: dejando a las extractivas fuera de sus territorios

Con una historia plagada de atropellos e imposición desde los tiempos de la colonización, los pueblos indígenas Ngäbe-Buglé, enraizados en el occidente de Panamá, continúan una lucha constante y sin treguas por una autonomía libre de mineras, hidroeléctricas y otras industrias destructivas en sus territorios (1).

Hoy en día, las industrias más destructivas pueden obtener “sellos verdes” para vender imágenes benevolentes con el medio ambiente o financiar proyectos de “compensación” que en teoría suplen la biodiversidad perdida o contrarrestan la contaminación emitida. Sin embargo, estas estrategias no hacen más que profundizar el modelo extractivista actual, haciéndole creer a los consumidores que la destrucción está siendo “compensada” o que un proyecto destructivo es de alguna manera “sustentable”.

Frente a esta tendencia de vender a los contaminadores como empresas “verdes”, con eslóganes sobre sustentabilidad, los pueblos están imponiendo una fuerte resistencia. Es así que la comarca Ngäbe-Buglé fue una fuente de inspiración cuando en 2010 logró una ley de prohibición a la minería e hidroeléctricas en su comarca. Asimismo, en marzo de 2017, El Salvador pasó una legislación para prohibir todo tipo de minería de metal en el país luego de fuertes protestas (2). Costa Rica también, producto de mas de 15 años de resistencia popular, cuenta con una prohibición nacional de minería metálica a cielo abierto (3). Y también en marzo último, una municipalidad al sur de Colombia logró la prohibición de lo que sería la mina de oro a cielo abierto más grande del mundo, luego que la gran mayoría de la población afectada estuviera en contra y haya resistido su implementación (4).

En esta ocasión, conversamos con Rogelio Montezuma, jefe del Comité para la Defensa de la Comarca Ngäbe-Buglé, actor clave en la resistencia contra la mina de cobre en Cerro Colorado e hidroeléctricas.

¿Cuáles eran los planes mineros e hidroeléctricos en la comarca?
Los planes eran activar una concesión minera en el territorio Ngäbe Bugle en el año 2010, reformando el código minero para propiciar la inversión extranjera. Esto además hubiera permitido la concesión de agua para la construcción de una hidroeléctrica, cosa que la población rechazó firmemente en 2011 y 2012. En consecuencia, el entonces gobierno de Ricardo Martinelli derogó la ley que reformaría el código minero y legisló otra ley para que se prohibiera la exploración y la explotación minera, así como las hidroeléctricas, en la comarca Ngäbe Bugle.

¿Por qué fue y es tan importante proteger el Cerro Colorado contra las intervenciones extractivas?
Proteger Cerro Colorado es importante por la biodiversidad existente, de la que dependen las comunidades Ngäbe con cultura indígena, tradiciones y costumbres, así como los ríos, los cuales cobran mayor importancia en este lugar ya que estos nacen desde ahí y abastecen a la población indígena y no indígena. Además, geográficamente el Cerro Colorado está considerado como corredor biológico mesoamericano y es el pulmón de la comarca.

¿Cómo organizaron la resistencia? ¿Cuál fue la estrategia?
La resistencia se ha logrado mantener por la conciencia de la población que habita en esta comarca. Para lograr esto, se fue bajando informaciones a las comunidades sobre los impactos negativos en la parte social, ambiental y cultural, proyectando videos sobre las malas experiencias de la explotación de la industria minera en otro pueblos indígenas.

¿Cómo se confrontó la criminalización y represión que desplegó el gobierno?
La población Ngäbe lucha a conciencia por su vida. Jamás renunció a la resistencia a pesar de la masacre y la brutal represión de la policía nacional, hasta que se logró establecer el acuerdo que garantiza su aspiración de ser un pueblo libre de minería e hidroeléctricas.

¿Por qué el acuerdo contra mineras e hidroeléctricas en la comarca no afectó a la represa de Barro Blanco?
El acuerdo que se dio después de la represión se torna en la legislación que prohíbe la exploración y explotación minera en la comarca así como las represas. No se pudo lograr cancelar la hidroeléctrica de Barro Blanco por estar fuera de los límites del área comarcal, aunque a pesar de esto sí tiene incidencia y afecta a las comunidades Ngäbe que viven a la orilla del río donde se construyó la represa.

¿Ya se pueden ver impactos en las comunidades y en los bosques por la ejecución de dicha represa? ¿cuáles?
El impacto real es la inundación que se ha dado a las comunidades que viven a la ribera del río Tabasara con el llenado del embalse. Pero esto está todavía por definirse por la resistencia ya que los afectados han llegado a tal punto de desesperación que no sabemos que va ocurrir en un futuro no muy lejano.

¿Cómo se podría apoyar desde afuera la lucha del los pueblos Ngäbe-Buglé hoy en día?
La participación a conciencia de la población es fundamental frente a cualquier escenario que surja en proyecto similares que se traten de imponer al pueblo. Además, la defensa de la legislación es esencial ahora y siempre.

Notas:
(1) http://wrm.org.uy/oldsite/countries/Panama/article1.html; http://wrm.org.uy/oldsite/boletin/46/Panama.html
(2) https://ramumine.wordpress.com/2017/03/31/el-salvador-prizing-water-over-gold-bans-all-metal-mining/
(3) http://www.bdlaw.com/assets/htmldocuments/Costa%20Rica%20Proyecto-159481.pdf
(4) https://ramumine.wordpress.com/2017/03/28/central-colombia-town-bans-worlds-largest-open-pit-goldmine/
(5) http://www.radiotemblor.org/prohiben-la-mineria-a-cielo-abierto-en-areas-protegidas-de-panama/

Fuente: Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales