¿Cómo enfrentamos el miedo en el contexto actual las defensoras?

Compartimos la publicación de ALUNA y JASS, disponible para su descarga

 

“Nos encontramos ante el miedo cotidiano de nuestras realidades y tememos acercarnos al centro de nuestra vida más profundidad, aquella a la vez lejana de nuestras propias existencias”

Introducción

Aún conmovidas tras volver a leer lo que las participantes expresaron y comprobar como las historias personales se han ido hilando para convertirse en una historia colectiva de miedos y resistencias, nos disponemos a sistematizar un diálogo cuyo tema es el miedo. Con el fin de intentar dar cobijo a todas las palabras, sentimientos y reflexiones que lo han nutrido y fortalecernos individual y colectivamente, empezamos retomando las palabras de una de las dialogantas:

“El miedo se ha ido instalando en el ‘ámbito intimo’ de nuestra existencia, que comprende la psique, los sentires, los afectos, las actitudes, la intuición, la valoración de nosotras mismas, la autoestima, las condiciones materiales y las condiciones psicológicas que devienen de la multiplicidad de relaciones de poder que experimentamos en nuestras culturas y sociedades patriarcales. Y por eso es tan importante que entre todas nos ayudemos a reconocer esos poderes sobre nosotras”.

El diálogo se inició alrededor del análisis de qué era el miedo con el fin de asegurar que todas las participantes estuviéramos entendiendo más o menos lo mismo al referirnos a él. La idea era dedicar un tiempo a poner en común nuestra percepción del miedo para luego pasar a hablar sobre cómo nos afectaba y de que maneras lo enfrentábamos.

Esa primera parte del diálogo nos hizo comprender que hay muchos tipos de miedo y que, por tanto, la forma como nos impacta y cómo lo enfrentamos depende del tipo concreto de miedo al que nos estamos refiriendo. Este es el motivo por el cual decidimos dividir esta sistematización en cinco apartados. En el primero compartiremos con ustedes algunas de las respuestas de las dialogantas a la pregunta ¿Qué es el miedo? El segundo se centra en algunos de los tipos de miedos que fueron tratados durante el diálogo. En el tercero analizamos el miedo como una forma de control social; en el cuarto, sus efectos en nuestras vidas; mientras que el quinto apartado trata sobre cómo las participantes han afrontado sus miedos. Acabamos con una serie de conclusiones sobre la importancia de no perder nunca la esperanza.

Durante el diálogo nos dimos cuenta de que hablar sobre el miedo nos podía dar miedo, pero que tomar contacto con él nos permitía entrar a nuestro ser más profundo para reconocernos y fortalecernos. Dialogar con defensoras de diversos países, edades, etnias, culturas y con distintas experiencias, formaciones, habilidades y trabajos, nos permitió identificar que, a pesar de nuestras diferencias, todas experimentamos diversos tipos de miedo y que todas hemos podido superar muchos de ellos. Fuimos capaces de generar un diálogo desde nuestras vidas, el cual se expresó en imágenes, reflexiones e incluso poesía que evidencian nuestra maravillosa capacidad de construir, día a día, la esperanza para transformar el horror de nuestras sociedades patriarcales.

También fuimos capaces de compartir esos momentos en que logramos superar un miedo y, de esta forma, crear un conocimiento colectivo que nos puede ayudar a deshacernos del Patriarcado y fortalecer nuestros mecanismos para afrontar el miedo en contextos de mucha violencia.

A lo largo del diálogo surgieron muchas preguntas sobre qué es el miedo y sobre cómo lo afrontamos, especialmente cuando lo ubicamos en una sociedad patriarcal, en un contexto de violencia socio-política y cuando las sujetas que afrontan ese miedo somos mujeres defensoras que, por nuestra condición de género, además de esa violencia generalizada tenemos que enfrentar las violencias cotidianas contra nuestro ser femenino y feminista. En respuesta a ello, a través de este documento intentamos crear un tejido de ideas y testimonios sobre nuestros miedos, con el objetivo de vernos reflejadas en ellos y así poder continuar construyendo caminos de resistencia y esperanza.