«Hay que seguir articulando la organización y el pensamiento»

Con las energías renovadas, los rayos de un sol resplandeciente y la esperanza de seguir construyendo en colectividad, se continuo con el segundo día del Encuentro de Pueblos y Comunidades: Hacia un Estado Intercultural  en Honduras.

La jornada dio inicio con el panel: El impacto del modelo extractivista y estrategias de lucha y resistencias desde las organizaciones territoriales, acompañados por Gustavo Irías, director del Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD), Diego Aguilar del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ)  y Esly Banegas, de la Coordinadora Popular del Aguán (COPA).

Para Gustavo, los dueños del poder, llamados élite u oligarquía, le temen a la articulación de las organizaciones territoriales y en algunas instancias han tenido que ceder derechos pero en otras ocasiones deciden cancelarlos.

“Han venido pisoteando cantidad de derechos conquistados, por ejemplo: el estatuto del docente, el derecho a la protesta, criminalizada fuertemente, no solo en el presente. Además buscan convertir los bienes comunes en mercancías».

De igual manera recalcó que el papel protagónico que desempeña el Estado es para entregar concesiones a favor de las empresas y esto genera un choque entre dos proyectos: el de la vida y la muerte y frente a esta muerta que genera la industria extractiva, la resistencia que ha nacido desde los territorio contiene la potencialidad  de un proyecto transformador y alternativo.

Por su parte, Esly hizo un recuento de la lucha que han sostenido desde la recuperación de tierras por grupos campesinos del bajo Aguán y la defensa del río en los sectores de San Pedro y Guapinol.

“Hemos estados inmersos en una lucha que se refiere a la agraria. Más de 500 campesinos asesinados desde el golpe de estado y acá campea la impunidad. Y no se resuelve el conflicto agrario y ahora nos llevan al ambiental. Concesiones que han sido otorgadas mediante un proceso corrupto”.

Además recalcó que la postura de las organizaciones es firme en contra de la minería y que han deicidio defender el agua y la vida de las comunidades afectadas y la urgencia de seguir articulando a nivel nacional.

De la misma forma, Diego compartió las experiencias vividas desde el MADJ. “Lo de Guapinol, no es aislado de lo que sucede en Pajuiles y Arizona. Está forma de operar, es la forma más estructural”.

Y cuestionó el trato diferenciado que viven las mujeres y hombres de las pueblos indígenas y  garifunas y la hegemonía del conocimiento que se produce en las aulas de la universidad y ante esto se están formando abogados y economistas que solo están pensando en responder a los interés del capital.

 

Apuestas en común

Los diálogos, el debate, el intercambio de ideas, las experiencias compartidas y las apuestas en común retornaron a cada uno de los grupos que se formaron el día anterior para concretar y definir las posibles acciones que responda a las dinámicas de las organizaciones presentes.

Para la mesa uno,  el avanzar en los procesos de alianza y articulación de movimientos socio-territorial desde la visión de las mujeres, debe pasar por: la organización, capacitación, aliados estratégicos, incidencias, fortalecimiento de los liderazgos, relevo generacional, visibilizar las luchas, construcción de alianzas, la sororidad y recuperar los saberes y practicas ancestrales.

“Hemos concluido que lo primero es la organización de nosotras como mujeres, como nos agrupamos, nos aliamos entre nosotras. Aparte de eso la capacitación que viene a la par, una mujer empoderada, con conocimientos. Saber con quienes nos vamos aliar y para qué objetivos. Debemos acudir a todos los medios, así como lo hace el gobierno para invisibilizar las acciones que nosotras hacemos, nosotras tenemos que tener nuestras propias estrategias”,  indicó Kenia Zerón de la Mesa Nacional de Incidencia para la Gestión del Riesgo.

Para Ada Díaz las alternativas que se plantearon en la mesa dos, son las incidencia con otras organizaciones nacionales y locales a las que no se ha logrado llegar, por ejemplo trabajar con los patronatos y las juntas de agua que se han mostrado indiferentes a los proceso organizativos. Y la articulación por regiones, que concluya en una Confederación Nacional.

Emilia Gómez del Movimiento Indígena Lenca Independiente de la Paz (MILPAH), hace un llamado a las organizaciones no gubernamentales para que acompañen de manera continua las luchas de los territorios y a la universidad a no seguir indiferente y gestionar becas para los jóvenes de las organizaciones.

Las propuestas de la mesa tres  y cuatro se enfocaron en desligar el fundamentalismo religioso que se muestra intolerante a las diferencias culturales. También replantearse un cambio radical en el modelo educativo con la creación de de nuevos contenidos con los saberes de cada cultura, diseñar materiales didácticos con las lenguas maternas, re-elaborar la malla curricular, permitir el intercambio de estudiantes con integrantes organizaciones como COPINH y OFRANEH, y la creación de centros educativos gestionados por las comunidades.

“Recordemos que la educación intercultural bilingüe es el modelo educativo que los pueblos indígenas y afrohondureños están procurando implementar en sus comunidades desde los años 90. En realidad hasta el momento no ha llenado las expectativas de los pueblos indígenas. Se necesita repensar el modelo y eso fue lo que discutimos en la mesa. Reconstruir esas expectativas”,  mencionó Scott , del pueblo Misquito.

En el caso de la mesa cinco y seis, establecer alianzas, organizar a las comunidades para defender su patrimonio, realizar acciones que frenen los proyectos que quieran instalarse en las zonas y la creación de nuevas radios comunitarias, permitirá mantener el patrimonio cultural y ancestral de los pueblos originarios.

A modo de conclusión final del encuentro, las organizaciones presentes acordaron seguir encontrándose en espacios que le permitan evidenciar el trabajo, mostrar los logros y buscar las estrategias conjuntas para construir autonomía desde sus visiones. El Encuentro finalizó en el Parque de Santa Rosa de Copán con la lectura del comunicado construido entre todos y todas las participantes.

Fuente: CESPAD