¿Agua o Minería? Resistencias Comunitarias en América Latina

Introducción

Los efectos de la megaminería sobre el agua en América Latina pueden ser reconocidos con facilidad. El extractivismo minero suele tener un triple impacto directo sobre el agua en los territorios y comunidades: la consume, contamina y destruye las fuentes.

En Perú se estima que el aumento de proyectos mineros en los próximos 20 años generará una demanda de agua de la gran y mediana minería que se incrementaría en un 132%. En Chile, la estimación de Cochilco en base a la producción proyectada de cobre señala que la demanda de agua aumentaría en 24% entre el 2014 y el 2020 (op. cit.).

Agua y territorio son parte de un mismo ecosistema que intenta subsistir a pesar de los diversos extractivismos que imponen mega proyectos. Se desarrollan generalmente en zonas habitadas por comunidades que se enfrentan a empresas transnacionales. En un contexto de legislaciones deficientes, gobiernos favorecen a las empresas y utilizan sus aparatos de control policial y judicial para reprimir las acciones de defensores y defensoras del agua y sus territorios. Con preocupante frecuencia, vemos como la defensa del agua es criminalizada para favorecer las actividades mineras.

El Mapa de Conflictos Mineros de OCMAL, presenta 42 conflictos mineros en Perú y 49 en Chile. Dos de los países con mayores conflictos con las comunidades locales donde se instalan los mega proyectos. En el caso de Perú, además registra 71 situaciones de Criminalización de la protesta Social, siendo el país con mayor número de casos en América Latina. A continuación presentamos 5 mega proyectos mineros v/s la defensa del agua y el territorio por parte de las comunidades directamente afectadas.

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Fuente: OCMAL