“Minería inteligente con los bosques”: la estrategia del Banco Mundial para maquillar de verde la destrucción de la minería

Un oxímoron describe “una frase o declaración que parece decir dos cosas opuestas”. El Banco Mundial tiene mucha experiencia con oximorones e iniciativas oximorónicas relacionadas con los bosques. Con un informe titulado “Hacer una minería inteligente con los bosques” (Making Mining Forest-Smart) y el lanzamiento de un “Fondo para la minería climáticamente inteligente» en 2019, agrega dos más a su colección. (1)

Según el comunicado de prensa del Banco Mundial, el Fondo “apoyará la extracción y el procesamiento sostenible de minerales y metales utilizados en tecnologías de energía limpia”. La motivación detrás de esta nueva iniciativa del Banco Mundial es obvia: “La transición a una energía limpia será considerablemente intensiva en el uso de minerales”, explica el Banco Mundial en su página web. (2) Y el Banco Mundial quiere ser un actor central en esta transición “intensiva en minerales». Al mismo tiempo, no quiere que se vea que está financiando una industria con un historial terrible en materia de violaciones de derechos, con una huella de carbono masiva y con enorme responsabilidad por la deforestación a gran escala y la devastación ambiental que provoca. ¿Cuál es la salida? Una nueva iniciativa que pretende que la minería industrial puede ser “climáticamente inteligente”, complementada con un informe y estudios de caso sobre “Hacer una minería inteligente con los bosques” (Making Mining Forest-Smart).

La primera parte del informe resumido de la “minería inteligente con los bosques” proporciona un panorama general de la sucia y devastadora realidad de la minería a gran escala. Pero, luego, los autores parecen olvidarse de lo que describieron en esa primera parte, al escribir la sección del informe que se refiere a lo que podría ser si tan solo las empresas y los gobiernos responsables de la devastación y las violaciones de los derechos mostraran un “comportamiento empresarial responsable”. Ni el informe ni la sección sobre “minería climáticamente inteligente” de la página web del Banco Mundial explican por qué o cómo la industria minera del mundo real vinculada a la destrucción y la violencia generalizadas se transformaría en una industria tan responsable.

 

La destrucción de los bosques como resultado de la minería industrial seguramente aumentará

Hoy en día, el siete por ciento de las minas a gran escala que afectan directamente a los bosques se encuentran en zonas de bosques tropicales. En el informe “Hacer una minería inteligente con los bosques”, el Banco Mundial señala que “el número de nuevas minas a gran escala concesionadas anualmente en zonas de bosque ha aumentado de 4 y 10 durante la década de 1980, a 20 o más en la última década”. (3) Y el porcentaje de minas a gran escala que afectan directamente a las áreas protegidas también está aumentando rápidamente. Debido a que el Banco Mundial es un importante financiador de la minería a gran escala así como de la infraestructura vinculada a tales minas, este debe asegurarse que sus propias directrices ambientales le permitan financiar las minas incluso cuando la actividad minera destruya bosques o tenga lugar en áreas protegidas.

 

La compensación para maquillar de verde la transición energética “intensiva en minerales”

Las políticas implementadas en la década de 1990 y en la primera década del siglo actual, que limitan al Banco Mundial en cuanto al financiamiento de ciertas actividades destructivas, tales como la minería en áreas protegidas, se están ajustando para permitirle que pueda financiar la transición energética “intensiva en minerales”, que causará deforestación a gran escala.

La Corporación Financiera Internacional (CFI) es el brazo del Banco Mundial que presta dinero a empresas del sector privado. En 2012, la CFI modificó su conjunto de políticas y reglamentaciones clave que rigen el financiamiento del organismo, las llamadas Normas de Desempeño. Un cambio crítico en esta revisión fue la introducción de la “compensación por la pérdida de biodiversidad” en la Norma de desempeño número 6 de la CFI, que es la norma más directamente relacionada con los problemas ambientales. Este cambio abrió la puerta para que la CFI volviera a comprometerse en el financiamiento de la destrucción causada por la minería a gran escala, incluso en áreas protegidas y bosques que caen dentro de la definición del Banco de “hábitat crítico”. Todo lo que tiene que hacer una empresa minera que solicita fondos de la CFI para la destrucción de bosques protegidos es presentar una propuesta sobre cómo “compensar” dicha destrucción (ver también el artículo del Boletín 215).

Como era de esperar, la compensación por la pérdida de la biodiversidad desempeña un papel central en el informe del Banco Mundial sobre «Minería inteligente en los bosques». Fue preparado por Flora Fauna Habitat, una ONG conservacionista internacional que ha participado activamente en iniciativas de compensación por pérdida de la biodiversidad en la industria minera. (4)

 

¿La industria minera como futura financiadora de REDD+?

El informe del Banco Mundial también conecta la expansión de la minería a gran escala con REDD+, el controvertido mecanismo que ha dominado la política forestal internacional durante los últimos 15 años. El informe afirma que en los países donde la minería desempeña un papel importante en la economía y donde el gobierno ha establecido instituciones, políticas y planes para REDD+, «REDD+ podría ser un mecanismo importante para promover resultados en materia de minería inteligente”. ¿Cómo se vería esa unión de la industria minera y REDD+ en los ojos de los consultores de la “minería inteligente con los bosques” del Banco Mundial? “En Kenia, por ejemplo, el Proyecto REDD+ del Corredor Kasigau [ofrece] un enfoque de compensación basado en el mercado, por el cual una compañía minera más pequeña podría invertir en lugar de establecer su propio proyecto”.

Ése es el mismo proyecto REDD+ que ha consolidado las desigualdades históricas sobre el acceso a la tierra y que ha sido citado como un ejemplo de cómo se exagera sobre la deforestación que supuestamente habría ocurrido sin el proyecto REDD+ en los documentos del proyecto para que éste pueda vender más créditos de carbono. (5) También es el mismo proyecto REDD+ que brindó a BHP Billiton, una de las compañías mineras más grandes del mundo, la oportunidad de “maquillarse de verde”. En 2015, el mayor accidente minero de la historia de Brasil ocurrido en la mina Samarco, en el estado brasileño de Minas Gerais, dejó un saldo de 19 personas muertas y 700 desplazadas. La mina es administrada por una compañía de propiedad conjunta de las multinacionales BHP Billiton y Vale. (6) Menos de un año después de este desastre, y con el río afectado por el derrame todavía estando rojo, la CFI promocionó a BHP Billiton como un campión de REDD+. Como parte de la iniciativa de los “Bonos Forestales” de la CFI, BHP Billiton se comprometió a comprar todos los créditos de carbono del Proyecto REDD+ del Corredor Kasigau en Kenia que los compradores de los “Bonos Forestales” de la CFI no quisieran. Uno de los propósitos de esta iniciativa de la CFI fue impulsar el financiamiento del sector privado en el proyecto REDD+ y en otras iniciativas REDD+ en otros lugares que tuvieron dificultades para vender sus créditos de carbono. Un comprador de un “bono forestal” (7) podría optar o bien por recibir su pago anual de intereses en efectivo o bien recibirlo en créditos de carbono del proyecto REDD+ del Corredor Kasigau. Y en caso de que los compradores de bonos no quisieran estos créditos REDD+, BHP Billiton los adquiriría en su lugar. Ésta fue una buena estrategia de relaciones públicas para BHP Billiton, en un momento en que la imagen de la compañía minera aún se ve deteriorada por el desastre minero.

 

«Las compensaciones se están compensando»

En la sección que describe los “desafíos”, los autores del informe señalan que “cada vez más las compensaciones se están compensando”. La organización Re:Common documentó recientemente un ejemplo de esto en Uganda. (8) Una condición para que la controvertida represa de Bujagali recibiera fondos del Banco Mundial fue que la compañía hidroeléctrica tenía que comprometerse a compensar la destrucción de una cataratas icónicas que quedaron inundadas por el embalse del proyecto, protegiendo otras cataratas en el río Nilo.

Sin embargo, unos años más tarde, otra compañía recibió la aprobación para construir una represa hidroeléctrica en el río Nilo, y la zona inundada por esa represa inundará las cataratas que debían protegerse como parte de la compensación resultante de la construcción de la represa de Bujagali – así que la compensación por pérdida de la biodiversidad se traslada a otro lugar. Como se describe en el informe de Re:Common, esta re-ubicación del proyecto de compensación a un nuevo sitio restringirá una vez más el uso comunitario de la tierra y las zonas de pesca y permitirá la expansión de instalaciones turísticas de lujo.

Una cosa queda clara incluso con un análisis superficial de la propuesta del Banco Mundial: la transición energética con un uso “considerablemente más intensivo de minerales” que adopta el enfoque del Banco Mundial en su informe “Hacer una minería inteligente con los bosques,” será nefasta para los bosques, los pueblos de los bosques y el clima. Mientras tanto, la industria de la minería puede contar con que el Banco Mundial hará todo lo posible para maquillar de verde la destrucción y la violencia inherentes a la minería a gran escala con esta nueva iniciativa oximorónica de la “minería inteligente con los bosques”, acompañada de bonitas imágenes para los informes y páginas web.

Jutta Kill, jutta@wrm.org.uy
Integrante de la secretaría del WRM

(1) La página web de Profor brinda enlaces a la serie de informes sobre “minería inteligente con relación a los bosques”: https://www.profor.info/content/forest-smart-mining-identifying-factorsassociated-impacts-large-scale-mining-forests.

(2) ‘Climate-Smart Mining: Minerals for Climate Action’ del Banco Mundial. https://www.worldbank.org/ en/topic/extractiveindustries/brief/climate-smart-mining-minerals-for-climate-action.

(3) Banco Mundial (2019): Resumen Ejecutivo del informe Making Mining Forest Smart. https://www.profor.info/sites/profor.info/files/Forest%20Smart%20Mining%20Executive%20Summaryfv_0.pdf.

(4) WRM (2015): El Banco Mundial prepara el camino para una estrategia nacional en compensación de biodiversidad en Liberia. https://wrm.org.uy/es/articulos-del-boletin-wrm/seccion1/el-bancomundial-prepara-el-camino-para-una-estrategia-nacional-en-compensacion-de-biodiversidad-enliberia/.

(5) Re:Common (2017): The Kasigau Corridore REDD+ Project in Kenya: A crash dive for Althelia Climate Fund. https://www.counter-balance.org/redd-inequity-writ-large-e4-4-million-for-altheliaclimate-fund-in-management-fees-while-villagers-in-kenya-ask-how-is-the-carbon-benefiting-me/

(6) Re:Common (2017): Mad Carbon Laundering. https://www.recommon.org/eng/mad-carbonlaundering/

(7) Un bono es un préstamo de un inversor privado a una empresa o un gobierno que utiliza el dinero recaudado a través de la venta de estos bonos a inversores privados para financiar proyectos y operaciones. En lugar de pedir prestado dinero de un banco, la empresa, el gobierno o el municipio toman prestado el dinero directamente de los inversores privados. El contrato vinculado al bono incluye detalles como la fecha en que la compañía o el gobierno tiene que pagar el préstamo. Por lo general, el comprador del bono también recibe pagos regulares de intereses anuales. En el caso de los “Bonos forestales” de la CFI, los inversores privados podrían optar por recibir estos pagos de intereses anuales en forma de créditos compensatorios REDD+ en lugar de efectivo.

(8) Re:Common (2019): Turning Forests into Hotels. The True Cost of Biodiversity Offsetting in Uganda. https://www.recommon.org/eng/turning-forests-into-hotels-the-true-cost-of-biodiversityoffsetting-in-uganda/.

Fuente: Boletín #246 – Movimiento Mundial por los Bosques