Presentarán caso de mina en Corte Interamericana

El proyecto Cerro Blanco, en Guatemala, tiene preocupadas a las autoridades salvadoreñas por sus efectos.

 

El caso de posible contaminación del río Lempa y otros afluentes salvadoreños a causa de la explotación minera en Cerro Blanco, Guatemala, será presentado por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a finales de este mes.

“El caso es tan complicado que el 31 de octubre la comisión nos ha concedido una audiencia. Vamos a notificar lo que está pasando, y el procurador quiere alertar que en tanto las dos naciones no se pongan de acuerdo esto puede crear problemas futuros de bastante envergadura”, afirmó Yanira Cortez Estévez, procuradora para la defensa del medio ambiente.

Según la funcionaria, en este momento se pueden invocar algunos principios del derecho internacional que permitan visualizar cuáles pueden ser las afectaciones de quienes viven a las orillas de los ríos para tomar acciones y medidas.

Autoridades salvadoreñas han señalado la posibilidad de que Guatemala se adhiera a la soberanía de cuenca, con el propósito de no detener el proyecto.

La mina Cerro Blanco, en la jurisdicción de Asunción Mita, se ubica en la cuenca alta del río Lempa, zona trinacional que es compartida por Honduras, Guatemala y El Salvador. Varias quebradas que atraviesan dicha zona alimentan al río Ostúa, que desemboca en la laguna de Metapán con desagüe al río Lempa.

El caso de posible contaminación del mayor afluente del país por metales pesados y químicos (principalmente cianuro) ha llevado al Gobierno salvadoreño a conformar una mesa técnica para abordar el tema en el ámbito diplomático.

La empresa Entre Mares, que ejecuta el proyecto ha asegurado que la actividad no representa ningún riesgo, por cuanto se realiza cumpliendo normas internacionales aplicadas al sector minero.

“Últimamente tenemos ese caso que nos está creando mucha preocupación, por la contaminación que puede surgir. Hemos recibido la denuncia que ese proyecto, que ya tiene permisos de exploración y no ha comenzado la explotación por encontrar aguas termales, puede comenzar a operar en 2014”, aseguró Cortez.

De acuerdo con la procuradora, expertos ya plantearon que hay una íntima relación entre las aguas transfronterizas que vienen a dar al río Lempa, lo que pudiera generar serias afectaciones.

LA PRENSA GRÁFICA informó en mayo pasado que la preocupación de las autoridades salvadoreñas es tal que en la ANDA ya existe un plan para alimentar la planta de potabilización Las Pavas con agua a través de una canaleta, que no proceda del río Lempa.

Además de proveer agua para potabilizar, el recurso del afluente es utilizado para actividades agrícolas y de esparcimiento en diversos puntos de su recorrido.

 

Fuente: Prensa Gráfica