Honduras: La maldición del oro

Por Ronnie Huete S.

Santa Elena es un municipio situado a tres horas de camino del municipio de Marcala en el departamento de La Paz, en donde aproximadamente hace cuatro años se elabora silenciosamente una concesión minera y se prepara un preámbulo para la construcción de una represa hidroeléctrica, en una reciente visita periodística sus pobladores cuentan su historia.

Según los relatos de los más ancianos, aproximadamente hace doscientos años los habitantes del municipio de Santa Elena en el departamento de La Paz, en Honduras, narraban que crecía un árbol de oro en la zona.

Sus habitantes aun describen que en Santa Elena esta leyenda se ha transmitido a varias generaciones, pero que lamentablemente en la actualidad toma un matiz real nada halagador para sus pobladores.

En una reciente entrevista desarrollada en la comunidad de Santa Elena con Julián Gonzales, quien es miembro del Foro Social para el Desarrollo Humano e Integral del Municipio de Santa Elena, describe que la preocupación de los habitantes radica en la reciente concesión que se otorgó a una compañía internacional dedicada a la extracción de minerales.

Las investigaciones efectuadas por el Foro Social para el Desarrollo Humano e Integral mencionan que esta empresa está registrada con el nombre de Inversiones Aurora perteneciente a la secretaria del Congreso Nacional, Gladis Aurora López.

 

Explotación

Esta empresa tiene nexos con capital estadounidense, mexicano y canadiense. Julián Gonzales describe que según los informes que les brindó la Secretaria de Recursos Naturales (SERNA), está documentado que en el Rio Chinacla también llevaran una maquinaria pesada para la construcción de una represa hidroeléctrica.

La documentación confirma que ya existe una concesión otorgada a esta compañía para explorar los minerales que existen en dos comunidades de Santa Elena, en el departamento de La Paz y en el Cerro de la Campana y San Marcos de Intibucá, pertenecientes al departamento de Intibucá.

El mapeo de esta concesión consiste en construir en dichas zonas una represa hidroeléctrica y efectuar una explotación minera a cielo abierto. Una parte de los terrenos en donde se pretende efectuar la explotación minera son ejidales y la otra parte de ese territorio es utilizado para la ganadería y la agricultura.

Las experiencias vividas en otras comunidades de Honduras han demostrado que la explotación minera a cielo abierto ha despojado de sus tierras a sus pobladores, dejando por su paso una fuerte contaminación del ambiente debido a los explosivos que utilizan para generar la explotación de cielo abierto.

 

Tratado 169

El Foro Social para el Desarrollo Humano e integral del Municipio de Santa Elena denuncia que esta concesión se hizo sin escuchar la opinión de sus pobladores, que pertenecen al pueblo originario lenca.

“Estamos de acuerdo que se explore el territorio siempre y cuando las asignaciones económicas o las ganancias sean distribuidas de forma equitativa con sus pobladores y que se efectué una consulta popular”. Afirmó Gonzales.

Sin embargo, Julián Gonzales señala que esta concesión otorgada a inversiones aurora irrespeta el tratado internacional 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para los pueblos indígenas y afro descendientes, el que ampara a la población a efectuar una consulta popular.

La consulta debe de realizarse con el objetivo de preguntar a sus pobladores si están de acuerdo con aprobar la construcción de una represa hidroeléctrica en la zona y en su exploración minera.

 

Consulta popular

El tratado internacional 169 de la OIT también da la potestad de hacer una consulta popular cuando se pretende establecer un proyecto privado o público, puesto que su contexto intenta respetar la opinión de los pobladores en un determinado sitio en el mundo, para respetar los procesos democráticos participativos.

Por otra parte aún se desconoce el tipo de mineral que se explorara en la zona, puesto que está información aun esta en secreto, al respecto las autoridades locales de Santa Elena y demás zonas concesionadas guardan silencio ante este hecho que irrespeta el tratado internacional 169 de la OIT.

Ante estos acontecimientos, El Foro Social para el Desarrollo Integral y Humano exige a las autoridades competentes convocar a una consulta popular entre sus pobladores para respetar el tratado internacional 169 de la OIT.

 

Abandono de proyectos

Los proyectos sociales como agua, escuelas, energía eléctrica, aguas negras y demás servicios prioritarios para una vida digna, han sido olvidados en la comunidad de Santa Elena.

Este municipio es uno de los bolsones recuperados a la nación vecina de El Salvador en el fallo que otorgó la Haya en Holanda en 1992, referente a los territorios fronterizos con Honduras.

En Santa Elena la leyenda del árbol de oro, aun se narra entre sus pobladores, pero esta vez la preocupación de sus habitantes, es de que realmente exista este mineral, y que la historia futura de sus comunidades se resuma en saqueo y contaminación.

 

Fuente: Rebelión