Argentina. Bienes comunes y modelo productivo: “Hay que hacer esa consulta popular antes que terminen con la Cordillera”

Por Carlos Saglul

famatina-argentinaNormando “Piojo” Ocampo es secretario general de la CTA Oeste de La Rioja que abarca una zona marcada por el conflicto permanente en defensa del Medio Ambiente contra las transnacionales mineras. Expresó su ferviente adhesión a impulsar una consulta popular en defensa de la soberanía de nuestros bienes comunes.

“No solo respaldamos la propuesta realizada en la última reunión de la conducción de la Central en Mar del Plata sobre la defensa de nuestros bienes comunes sino que además proponemos que se le pregunte claramente a la gente: si estamos dispuestos a perder la Cordillera, entregar el agua que está en el interior de nuestros cerros, terminar con el turismo, destruir toda forma de agricultura familiar”, enfatizó.

– ¿Qué viabilidad le atribuye a una consulta popular sobre la defensa de la soberanía de los bienes naturales?

Es esta zona ya hemos protagonizado varias puebladas con las que pudimos hacer retroceder a las transnacionales y sus aliados de adentro. Nos sentimos parte de la tierra, por eso creo que una consulta tiene total viabilidad.

En esta zona tenemos 8.900 kilómetros de montañas. Más de la mitad, son verdaderos reservorios de agua. Los cerros son como esponjas que guardan en el buche el agua que cae en sus cimas como lluvia, nieva, deshielo. Además de las riquezas del suelo, las mineras vienen por eso, el agua. Esa misma agua que viaja en forma subterránea y llega a nuestras huertas y sembrados.

– Hablemos de la experiencia de ustedes.

En estos días se va a cumplir un año de que se lleva adelante el Corte de Alto Carrizal en defensa de Famatina. Allí está el compañero Domingo “Tableta” Palacios como responsable de la CTA. Por supuesto, el corte es selectivo y no pasan camiones, la Gendarmería, pero sí los turistas, productores, etc. Dentro de la Central tenemos una agrupación que se llama Contra-Mina y agrupa militantes y profesionales, especializados en el tema.

Nosotros no estamos en contra de la minería. Para lo que debe servir esta consulta es para que los argentinos, y no las transnacionales, decidan sobre nuestros recursos naturales, no sólo cómo extraerlos sino la utilización de los fondos que se obtengan en la generación de puestos de trabajo, desarrollo nacional.

– Imperialismo y explotación minera están en las raíces de la historia de la zona…

Para los pueblos originarios el oro sólo servía para ofrendarlo a los dioses. Después vinieron los españoles que se llevaron cuando encontraron a la vista. Siguieron los ingleses que trajeron el Ferrocarril y más astutos que abrieron el Famatina. Se llevaban 450 toneladas de pedregullo por día, las subían al tren, luego a los barcos. El saqueo duro veinte años. ¿Cuanto se llevaron?. Nadie lo sabe.

La minería de socavón ocupó mucha gente, pero con los años lo único que quedo es ese viejo cable-carril que utilizaban para el trasporte del pedregullo. De un día para otro, los ingleses se fueron como escapando, hasta dejaron al dinamitero, un norteamericano que todavía vive con nosotros.

Ese oro que pudo haber servido para el desarrollo del país, el bienestar de su gente, se fue y aquí solo quedaron los desocupados.

– Lo que se discute en realidad es un modelo de país.

Siempre es lo mismo, los neo-desarrollistas creen que tocan el cielo con las manos cuando las transnacionales traen unos cuantos millones de pesos y a cambio se llevan oro, uranio, plata, lo que se llamara “tierras raras” sin ningún control y nos dejan a cambio tres o cuatro monedas y la tierra desbastada. Eso pasa porque al modelo de país lo siguen decidiendo afuera. Desde el gobierno de Carlos Menem, los gobernadores son por Ley quienes pueden abrir las puertas a las mineras, el nacional se encarga de establecer las relaciones. Por suerte, nuestra resistencia hasta ahora ganó.

– Es un cóctel explosivo: saqueo de bienes naturales y envenenamiento del medio ambiente.

Las mineras que utilizan extracción de oro con cianuro pueden ser catalogadas de desastre ambiental. Intoxican los peces, la vida silvestre y los humanos. A medida que los yacimientos se agotan es necesario usar métodos más agresivos y destructivos, particularmente en la minería, como eso el caso de la extracción de petróleo del mar, de gas natural incrustado en las rocas (gas shale) y de la extracción con sales de cianuro a cielo abierto. Junto al cianuro se emplean diariamente en la explotación minera, decenas de millones de litros de agua. Se agota el recurso y entonces no dudan en desviar cursos de ríos y arroyos, afectando caudales y niveles en aguas freáticas. Arsénico, plomo, mercurio, cadmio, selenio pueden permanecer en el ambiente por siglos y de difundirse sin control a través de las aguas subterráneas que viajan a distancias incalculables. ¿Esto es lo que queremos?.

– ¿ Entonces?

El plan de ellos es convertir a la Argentina en un inmenso latifundio sojero de alquiler, cosa de devolvernos la tierra cuando esté arrasada, y lo que queda, llenarlo de minas a cielo abierto al punto de hacer desaparecer la cordillera de los Andes. Nuestra réplica no debe ser sólo hacer consultas en cada ciudad o provincia, sino una nacional. Hay que pasar de la resistencia a la ofensiva. Los argentinos deben decidir sobre la soberanía de sus bienes estratégicos. Paremos el saqueo.

 

Fuente: Proyecto Lemu