Conflicto social como estrategia

Por Alejandra Marroquín Rey Rosa

No podemos decir que la oposición a los proyectos mineros, sobre todo de oro y plata, sean nuevos en Guatemala. La mayoría de guatemaltecos NO quiere ese tipo de industria. Dejó de ser cuestión de territorio para volverse malestar de país.

El Gobierno maneja el tema de manera visiblemente torpe. Genera más conflicto social y no contribuye para nada a calmar los ánimos o a encontrar soluciones al problema. La postura oficial: explotación de los recursos naturales; y las licencias van, le guste a quien le guste… tan torpe como la postura sobre las reformas en educación.

No entiendo por qué a un gobierno de corte militar siempre le falla la estrategia y la inteligencia. Una no creería que teniendo tantas cabezas estrategas dentro del equipo de trabajo ninguna dé pie con bola. A no ser que la estrategia sea otra…

“El despliegue de fuerzas del Ejército y la PNC en Mataquescuintla, Jalapa, será la nueva estrategia del Gobierno para ubicar los explosivos robados el lunes pasado por pobladores a la minera San Rafael, que trabaja en el área.

Esta decisión fue tomada tras varios allanamientos fallidos que se han practicado esta semana por parte del Ministerio de Gobernación y el Ministerio Público. Mauricio López Bonilla, titular de la cartera, se mostró preocupado ya que tras cuatro días de búsqueda aún no han encontrado las 225 cajas de explosivos que reúnen 11 mil candelas de emulsión (versión mejorada de la dinamita y resistente al agua), varios detonantes y otros explosivos en polvo. Estos explosivos son un peligro muy grande, ya que explotando juntos podrían desaparecer un poblado entero. No es un juego lo que hemos venido diciendo” (S.21, 24/11/12)

225 cajas de explosivos, 11 mil candelas de emulsión ¡wow! Hay que estar mal de la cabeza para mandar explosivos a una zona en conflicto, ¿no? Me intriga. ¿Por qué mandaron esa dinamita precisamente a la boca del lobo? Y por supuesto, los responsables de esto ¿quiénes son?

Según la prensa, el Gobierno y la minera acusan a la población. La población en resistencia no entró a la mina a robar la dinamita. ¡Se las mandaron! en una provocación a todas luces pensada. ¿Sobre quién recae la responsabilidad?

El Ejército es responsable del transporte y la seguridad de los explosivos; los soldados que los llevaban los dejaron allí tirados y salieron corriendo; de eso son los únicos responsables. Hay una gran responsabilidad de la minera, que es la que los compra (supongo que se los venden, ¿o serán regalados, como el agua?) Por último, hay responsabilidad de quien robó; eso es obvio. Pero, en línea de responsabilidad… ¿cómo se les ocurre llevarlos precisamente al lugar del conflicto, a quién, y por qué? La población no está delinquiendo, como parecería que el gobierno nos quiere hacer sentir. Está allí resistiendo, ese es derecho y hasta obligación ciudadana. Cansados, preocupados y con miedo. La última semana fue tan tensa que sentíamos que habría muertos. Creo que eso es lo que algunos quieren…

 

Fuente: Siglo 21