‘Mineras amenazan la paz con indígenas’: Comisionado

Logran concesiones por 56 millones de hectáreas tras desconocimiento de los Acuerdos de San Andrés

Negociador. El coahuilense Jaime Martínez Veloz fue designado por el presidente Enrique Peña Nieto Comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, el 14 de enero pasado. Foto: Vanguardia/Archivo

Negociador. El coahuilense Jaime Martínez Veloz fue designado por el presidente Enrique Peña Nieto Comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, el 14 de enero pasado. Foto: Vanguardia/Archivo

Saltillo.- Poderosas mineras podrían boicotear la paz con pueblos indígenas de México, iniciando con el resurgimiento del zapatismo en Chiapas, advirtió Jaime Martínez Veloz, Comisionado del Gobierno Federal para la pacificación.

Así, afirmó que tras 15 años de ser traicionados por las autoridades mexicanas, ignorados y menospreciados, los zapatistas reaparecen para hacer entender que si se vuelve a obedecer a poderosos intereses económicos, principalmente de la industria minera, sin respetar los derechos de los pueblos indígenas, “estaremos construyendo las condiciones para una conflagración de altísimo nivel en el País”.

-¿Fueron 15 años de traición y subestimar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y los pueblos indígenas?, se le cuestionó.

“Sí”, contestó sin titubear al referirse a “los últimos tres años de Zedillo y los 12 de gobiernos panistas”.

El Comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México recibió a VANGUARDIA en la Ciudad de México la noche del 31 de enero, horas antes de partir a Guerrero para dialogar con algunas comunidades levantadas en armas en sistemas de autodefensa.

El 1 de enero de 1994, el EZLN declaró la guerra al Gobierno Federal tomando las principales poblaciones de Chiapas, tras lo que se inició un proceso de negociación.

Martínez Veloz explicó que en 1996; después de una larga negociación en el que intervinieron los Poderes Ejecutivo y Legislativo, y representantes indígenas de todo el País; se firmaron los Acuerdos de San Andrés… mismos que luego fueron desconocidos por el entonces presidente Ernesto Zedillo.

“Este primer acuerdo significaba un paso importante en la construcción de una solución justa y digna… no solamente con la comunidad de Chiapas, sino con el conjunto del País”, detalló, “pero el Gobierno Federal retira su apoyo… fue un error garrafal”.

Esto ocurrió, afirmó, por la intervención de grandes compañías que boicotearon y corrompieron con su poder económico la pacificación desde todos los sectores de autoridad: Ejecutivo, Legislativo, etc.

-¿Tienen nombre estas compañías o intereses económicos? ¿aún hoy presionan?, se le cuestionó.

“Son sectores de poder que tienen un fuerza capaz de incidir en la toma de decisiones desde la concentración de riqueza que acumulan… aún el día de hoy”, respondió con preocupación.

“(Entre otras, son mineras con concesiones) de tierras fundamentalmente indígenas y ejidales… allí están los datos de las empresas mineras que hay en el País, aunque sí te voy a decir que hay empresas mineras que tienen una actitud distinta (correcta y buena)”.

Para explicar el punto, el Comisionado para la Paz precisa que del 2000 al 2010 se entregaron en concesión a mineras 56 millones de hectáreas en todo el país, la gran mayoría en territorios indígenas.

Además, precisó, del 2005 a 2010 el valor de la producción minera en México ascendió a 552 mil millones de pesos, y de esos, ingresaron como impuestos solamente 6 mil 500 millones de pesos, equivalente al 1.18 por ciento… “Queda claro dónde está el asunto ¿no?”.

El 21 de diciembre del 2012, el EZLN reapareció con una marcha silenciosa de más de 30 mil militantes y simpatizantes en las principales comunidades de Chiapas, y desde entonces el Subcomandante Marcos ha enviado mensajes criticando al Gobierno y a los partidos políticos.

 

Liberan a presos

Tras redimensionar la Comisión para el Diálogo y nombrar a Martínez Veloz al frente, el Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto solicitó la creación de la Comisión para la Concordia y la Pacificación (Cocopa), que ya se tiene en la agenda legislativa, e integrará a dos diputados y dos senadores de cada partido.

Además, dijo Martínez Veloz, el Pacto por México contiene reformas importantes a la Ley Minera.

Por otra parte, agregó que como gesto de buena voluntad se liberó a un preso por quien las comunidades indígenas y distintos grupos habían exigido intervención, “y otro más, espero que deje la prisión en un corto tiempo”.

Aclaró que en ambos casos se comprobó que los procesos fueron amañados, y estaban presos injustamente.

 

Mensaje a Marcos

El Comisionado aseguró que en estos momentos no puede enviar ningún mensaje al Subcomandante Marcos, con quien no ha hablado desde el 2006: “Sé cuál es la responsabilidad que tengo que asumir como ciudadano y en este caso como Comisionado para el Diálogo, entonces yo no estaría… estoy convencido que no están dadas las condiciones para que yo pudiera mandarle un mensaje”.

“Ahorita, más que decir, hay que hacer… ¿cómo podemos explicarle al mundo que los pueblos indígenas viven sobre tierras y territorios inmensamente ricos, y a la vez su población es inmensamente pobre?”

 

Lo que las étnias de México sufren

Las comunidades indígenas de México, agobiadas como lo han estado por décadas por la pobreza, la inseguridad y el hambre, viven un momento crucial.

Para Jaime Martínez Veloz, comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México, la voracidad de las empresas mineras han ido creando un clima de tensión, que podría degenerar en un estado de pugna entre distintas etnias.

La prueba palpable, para Martínez Veloz, es la aparición hace unos meses del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), grupo que pretendería ponerle cara a un enemigo identificado.

¿Entonces estos intereses (que perjudican a la comunidad indígena) no traen pasamontañas, tienen rostro, tienen nombre?

Allí están los datos de las empresas mineras que hay en el País.

Ahora, sí te voy a decir que hay empresas mineras que tienen una actitud distinta (correcta y buena).

¿Qué es lo que se ha pactado, que me parece muy importante, en el Pacto por México? que se hará una Ley Minera donde estas empresas paguen una contribución que se quede en las comunidades afectadas y en los municipios donde están instaladas.

Para entenderlo con “peras y manzanas”… ¿Estos números, de qué manera se aplican para que lo que se había logrado en el ‘96 y ‘97 se dejara de lado? ¿Cómo chocan?

¡Ah bueno!, estos sectores son los que empiezan a acusar, con falsedades, de que la iniciativa de ley pretendía balcanizar el País. Incluso llegaron a decir que los indígenas se querían apropiar de las riquezas naturales del País, de los recursos naturales.

Si tú revisas la iniciativa de ley que se formuló, se dice: “Los pueblos indígenas tendrán acceso al uso y disfrute de los recursos naturales de sus tierras y territorios, salvo aquellos que son del dominio de la nación”, o sea en ningún momento se ponía en crisis esto.

Las 56 millones de hectáreas entregadas en concesión a las mineras, están en comunidades indígenas y ejidales a lo largo y ancho de País; tienes problemas en la (Sierra) Tarahumara, en Wirikuta (Real de Catorce), en Baja California. Hay empresas mexicanas, pero la mayoría son extranjeras.

¿Cómo podemos explicarle al mundo que nosotros tenemos, que los pueblos indígenas viven sobre tierras y territorios inmensamente ricos, y a la vez su población es inmensamente pobre?

En el 2001, después de muchas discusiones se aprobó una reforma indígena, en donde fundamentalmente el énfasis se ponía en el terreno, de que a través de programas sociales se pretendía revertir los índices de pobreza.

Estoy convencido que así no se enfrenta un problema de esta naturaleza, esto tiene que pasar, la nueva relación del Estado mexicano con los pueblos indígenas, por el reconocimiento pleno de sus derechos constitucionales.

Sin embargo, suponiendo sin conceder, que esa reforma del 2001 fuera la opción para los pueblos indígenas, los datos de la realidad actual nos expresan que esa estrategia falló.

¿Fue aquella ocasión en que Marcos acusa de traidores a la Legislatura completa, de todos los partidos, que traicionaron los Acuerdos de San Andrés?

Sí. Bueno estoy convencido que fue una apuesta fallida de las instituciones del Estado y de las organizaciones, y que tenemos que reconocer que allí ha habido una falla. O sea, todo lo que se ha hecho hasta hoy en materia indígena… hay cosas que son rescatables, pero la inmensa mayoría de ellas han fallado en los hechos.

¿Tendríamos que honrar la palabra?

No solamente hay que honrar la palabra en materia de los Acuerdos de San Andrés, sino atisbar en el horizonte que hay ya, que existe toda una construcción de derechos a nivel nacional e internacional que recuperan los principios básicos sobre los cuales los pueblos indígenas reconocen las posibilidades para la construcción de su desarrollo.

Por ejemplo, después del 2001 está, en el 2007, la declaración de las Naciones Unidas en materia de pueblos indígenas, que me parece que es fundamental, y está la reforma al Artículo Primero constitucional, realizado aquí en México en el año del 2011, en donde a los tratados internacionales se les da el rango de carácter constitucional, sobre todo los que tienen que ver con derechos humanos y pueblos indígenas, que es el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

¿Como quiera sí se ha avanzado en algo?

Claro que pretenden que estos avances sean contenidos… incluso han planteado hasta volver al texto anterior del Artículo Primero constitucional.

O sea ¿dar marcha atrás a estos pequeños pasos?

Sin embargo, eso tendría un costo enorme para nuestro país en materia de política internacional y sus repercusiones nacionales.

¿Son casi dos décadas de subestimar este movimiento insurgente, no?

Sí, yo creo que, yo me enfrenté a un reto en vida… es decir, en 15 años no hubo ninguna respuesta a las preocupaciones que yo les expresaba a los funcionarios, a las dependencias sobre este tema, y ahora lo que te puedo decir es que no busqué a ningún funcionario para plantearle qué pasó.

¿Entonces les corresponde a ustedes volver a construir esa parte?

Sí, regenerar las condiciones, y eso pasa por el incumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.

El segundo, es la conformación de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), que tiene que ver con el Poder Legislativo, pero el Ejecutivo puede hacer un atento llamado para que lo que hiciste en una ley, se exprese en la realidad.

Porque la Comisión de Concordia y Pacificación juega un papel importantísimo en la coadyuvancia y porque además es un espacio plural, paritario de todos los partidos. O sea, allí no están expresadas las mayorías y las minorías, como en las comisiones. Son dos diputados y dos senadores de cada partido político representado en el Congreso.

El tercero: el nombramiento de un Comisionado de alto perfil. Yo jamás pensé que me iban a proponer, yo planteaba la posibilidad de que fuera un exgobernador o una figura del Estado mexicano con trayectoria, con experiencia y que permitiera encarar esta situación.

El nivel del interlocutor del Estado mexicano tiene que ver mucho con la disposición que tiene para enfrentar un conflicto de esta naturaleza, es un mensaje.

Si yo te pregunto quién era el anterior no me vas a decir el nombre, porque evidentemente no estaba en el imaginario colectivo. Para el Gobierno anterior este era un tema menor, o un tema que querían meter debajo del escritorio por los intereses.

¿Estuvo bajo la alfombra entonces?

Claro… 15 años, los tres últimos de (Ernesto) Zedillo y los 12 del PAN.

¿El cuarto punto es…?

El cuarto punto fue la liberación de dos presos que organizaciones cercanas al zapatismo han demandado su liberación.

¿Podemos conocer los nombres?

Sí, Francisco Santis y el profesor Patisthan, los dos tienen procesos distintos. En el caso del profesor Patisthan, ya tiene sentencia, o sea el procedimiento legislativo que ha seguido la defensa tiene que ver con un procedimiento distinto al anterior… ya salió el primero.

¿Santis ya salió (de la cárcel)? ¿Cuándo?

El viernes pasado (25 de enero).

¿Por qué eran tan importantes ellos dos?

Bueno, los han reivindicado… ha habido procesos que incluso en este caso los magistrados lo reconocieron en el caso de Santis, que el proceso estuvo viciado.

¿Cuántos años estuvo preso?

Estuvo quizá un año y 9 meses.

¿Nada qué ver con Cassez o es algo parecido?

No, no, incluso esto estaba… bueno se demostró que ni siquiera estuvo en el escenario de los hechos.

¿Cómo con Cassez?

Mmm…

¿Y en el caso del profesor?

Bueno, ese es distinto porque incluso en el del profesor ya tiene sentencia, hay toda una serie de información que la defensa ha tenido y hay que… al parecer van a revisar el caso en la Corte (Suprema Corte de Justicia de la Nación) en una fecha próxima.

¿Los zapatistas cómo tomaron la liberación de Santis?

No sé… yo creo que son dos casos que han sido reivindicados y qué bueno, tiene que haber voluntad también para no… hay más casos…

¿Pero estos dos sí fueron particularmente pedidos por los zapatistas?

No pedidos por ellos a alguna instancia en especial, han demandado su liberación por todas las vías.

¿Es un gesto de buena voluntad para reanudar el diálogo?

Yo lo que digo es que es el Estado el que debe dar los pasos.

Explica su estrategia

Continuando con su exposición y su idea de País y acuerdos necesarios para lograrlo, Jaime Martínez Veloz siguió su explicación.

Afirmó que el quinto punto: la reposición del procedimiento legislativo de la iniciativa de ley de la Cocopa, que contiene una parte importante de los Acuerdos de San Andrés, es otro elemento clave para volver más imparcial a México.

¿Revivir los Acuerdos de San Andrés?

Estamos planteando la reposición del procedimiento legislativo. Significa que al Poder Legislativo no le puedes imponer criterios, pero lo cierto es que el producto de los Acuerdos, la construcción de los Acuerdos y su producto, fueron el resultado de un proceso de diálogo amparado por el Congreso de la Unión; así como no le puedes imponer criterios al Congreso, decir que apruebe tal cosa por consigna, también por otro lado no es posible que el Congreso pueda apoyar un proceso de negociación, llegue al interior de su institución lo acordado, y a la hora de dictaminar haga a un lado ese proceso, haga a un lado ese producto y saque otra cosa que no tiene nada qué ver.

Eso es básico para destrabar.

Los cinco puntos… la comisión no se ha formado. Hoy la Cocopa se va a conformar…

La Cocopa es un instancia de carácter legislativo… tiene una ley detrás, esa comisión debería haberla formado el Congreso al igual que las otras comisiones, una comisión bicameral (Congreso y Senado).

Está sustentada en la Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz en Chiapas. Hubo un acuerdo de la Comisión Permanente para apoyar los Acuerdos de San Andrés, que fue unánime, se dio el 27 de diciembre (pasado).

Sería apegarse a una iniciativa que existe… ¿cuál es la fuerza de esa iniciativa? Que contiene lo que dos partes en conflicto acordaron. Tú no le puedes dar consignas al Congreso, decir: “esto tienes que aprobar”.

Se mete al Congreso de la Unión, y el Congreso puede establecer un procedimiento de consulta y de revisión para ver qué más elementos existen hoy con respecto al 94, al 96; que es lo que se hizo para mejorarla o ampliarla. Está (también) la declaración de las Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos, que me parece muy importante.

¿Son los Acuerdos de San Andrés “recargados”?

Exactamente… o actualizados.

¿Y en eso sí se dio el primer paso ya?

La Legislatura aprueba un punto de acuerdo en la sesión permanente, sin embargo ¿el procedimiento legislativo qué te dice? ¿por lo que tiene qué pasar? Bueno, primero por la conformación de la Cocopa.

Ahora que empieza el nuevo periodo del Congreso, es uno de los temas que van a tratar.

¿Usted confía en que se dé?

He hablado con todos los partidos políticos o con la mayoría de los partidos políticos, y todos tienen una actitud de simpatía por conformar esta comisión.

¿Son “demonios” que han permanecido allí?

Claro, pero si nosotros no construimos un proyecto de país donde se reduzcan los niveles de desigualdad, entonces estaremos construyendo las condiciones para una conflagración de altísimo nivel en el País.

La única forma de evitar una acción de esa naturaleza, es reduciendo los índices de desigualdad y estableciendo proyectos que le den viabilidad a nuestra nación, y el tema indígena es uno de los tantos problemas que existen, no es el único, pero es uno de los tantos asuntos que se tendrán que resolver en el marco de una nueva institucionalidad democrática.

¿Y confía en que se pueda lograr?

Confío en la capacidad de lucha nuestra y de muchos compañeros, en que hay nuevas condiciones nacionales e internacionales.

Por ejemplo, hay otro dato que es muy significativo e importante: el próximo año, en el 2014, va a ser el Congreso Mundial, que convoca la ONU, de Pueblos Indígenas. Hay un compromiso de México de hacer un Precongreso Latinoamericano este año en Oaxaca.

Como todo proyecto seguramente hay rutas críticas, proyecciones ¿En qué punto vamos si pudiera trazar una línea de tiempo, hasta dónde podría avanzar en este 2013? Hasta el momento no ha habido respuesta de los zapatistas a las muestras de voluntad del Estado.

Ellos lo han dicho todo el tiempo, lo dijeron ahora en algunos de sus comunicados y lo habían dicho antes: su contraparte debe hacer la parte que le corresponde.

¿Usted ha hablado con Marcos?

No, la última vez que hablé con él fue en el 2006.

Pero muchos sectores lo señalan, incluso dicen que el que haya sido usted nombrado en este encargo, es porque lo une una gran amistad con el Subcomandante Marcos.

Mira, lo que nos une es el sentimiento de la construcción de un país distinto, mejor y más igualitario. Desde siempre creo que he defendido aquel proceso de negociación que realizamos en el que yo participé, y que me tocó incluso firmar como presidente de la Cocopa; en aquel tiempo la presidencia era rotatoria, así está establecido en la Ley, y en suerte me tocó ser el presidente cuando se firmaron los Acuerdos de San Andrés.

Mi firma está en esos acuerdos.

¿Cuál es su opinión acerca de Marcos?

Es un hombre consecuente entre lo que piensa y lo que hace; es un brillante estratega, y que ha logrado conjuntar voluntades y esquemas de trabajo alrededor de una lucha que se nutre y se fortalece con las convicciones de quienes participan, cosa muy rara en estos momentos de nuestro país en que una gran parte de la democracia está sustentada en mecanismos donde tiene que haber recursos económicos para que haya política. Allá con ellos los recursos económicos son muy limitados.

Algunos intelectuales han señalado en los últimos años como que Marcos perdió la brújula.

Yo no estoy de acuerdo con esa posición. Te voy a decir por qué: puedes estar de acuerdo o no, pero el zapatismo significa… desde la perspectiva del Estado mexicano debería entenderse como un fenómeno que, si se reprodujera en otros estamentos de la sociedad, viviríamos en un país diferente.

Yo prefiero que los sueños y los anhelos de los zapatistas se expresen como se expresaron el 21 de diciembre y como lo siguen haciendo después, a las otras expresiones que hay en México, como el narco, como la violencia generalizada, como el canibalismo, como formas que expresa el deterioro de ciertos segmentos sociales.

¿Con quién se acordaba y acordará: con Marcos, o con los zapatistas?

Estoy convencido que el reconocimiento de los derechos indígenas en la Constitución Mexicana va a ser un primer paso en la construcción de la nueva relación del Estado mexicano con los pueblos indígenas, no solamente con los zapatistas.

Los zapatistas han expresado que sus demandas no se limitan al Estado de Chiapas, sino que tienen un alcance nacional; por el contrario, ha habido gente que dice que los zapatistas solamente tienen representación en cuatro o cinco municipios de Chiapas y tratan de reducirlos y de minimizarlos

La discusión no es esa, la discusión es que lo que se lucha o lo que se acordó en un rincón del Estado de Chiapas, tiene que ver con el país en su conjunto.

¿Es ver el movimiento nacional?

El movimiento zapatista, sus reivindicaciones son de carácter nacional; los Acuerdos de San Andrés tienen documentos de alcance nacional y documentos de carácter estatal, pero los documentos de carácter estatal de Chiapas no pueden concretarse hasta que no se concreten los nacionales.

Por ejemplo, el hecho de que se exprese en la Constitución que los pueblos indígenas tendrán derecho al uso y disfrute de los recursos naturales de sus tierras y territorios, salvo aquellos que son de dominio de la nación, se va a expresar no solamente en Chiapas, sino en el País.

Ahora, hay algunas voces que señalan de que este tipo de derechos generan o desmotivan la inversión, y que hay conflictos en distintos lugares del País y hay movilizaciones interesadas en detener el desarrollo. Esa es una falsedad.

Puede ser que existan núcleos o grupos de interés que estén cuestionando o generando, o teniendo tal vez algunos intereses particulares, pero en su conjunto ¿qué es lo que pasa? Que todas las formas que se le conocen a la modernidad, al desarrollo, a la tecnología, cuando llegan a las comunidades para poder instalarse, lo que han hecho… hay un patrón de todos esos procesos.

Ese patrón tiene que ver con que las comunidades son excluidas en la toma de decisiones: llegan y acuerdan con el Comisionado Ejidal o con la autoridad en turno; si es un proyecto eólico, por decir algo, hacen un convenio que no consultan con la comunidad, donde los hacen partícipes del 1 o el 2 por ciento de las utilidades.

Con ese proyecto desconocido por la comunidad van e implementan sus acciones, y cuando es conocido por la comunidad, pues naturalmente hay un choque muy fuerte. Entonces el patrón de negociación con las comunidades, y que se ha impuesto durante mucho tiempo, es darles lo mínimo, excluirlas.

Sin embargo, después esas comunidades al verse sorprendidas y engañadas, se organizan y cuestionan el proceso; ¿por qué no establecemos mecanismos que existen en todos los procesos de negociación del mundo? O sea, hay un proyecto de desarrollo, hay una comunidad que es la propietaria del terreno ¿por qué no se sientan y decimos este es el proyecto, cómo le entramos, estas son las condiciones, esto requerimos, esto estamos dispuestos a dar, y negociar con los estándares de negocios de cualquier lugar del mundo.

¿Confía entonces en que no habrá ni balas ni persecución jurídica (contra los zapatistas)?

Por la parte del zapatismo está muy claro que su apuesta, incluso lo dicen en la Sexta Declaración de la Selva, que tiene definiciones muy claras: es el alejamiento de cualquier organización de carácter terrorista. Sobre todo ha privilegiado, después de los primeros días de la confrontación armada (enero de 1994), las vías por la política. Y sus iniciativas han tenido un carácter político.

El factor del narco… en los últimos cuatro años se ha asentado en todo México prácticamente. En las serranías de Chihuahua se ha sabido de muchos pobladores son obligados a autoexiliarse, a desterrarse porque los grupos criminales usan sus calles como rutas de tráfico de drogas, armas ¿ustedes lo ven como una amenaza seria?

El crimen organizado es un asunto se seguridad nacional y es un asunto que ha permeado al conjunto de la sociedad mexicana, pero por la experiencia que yo tengo en Chiapas y la convivencia que yo tuve en sus comunidades en el proceso de negociación está muy claro que incluso uno de los lugares más seguros en donde yo me sentía, era donde estaba el EZLN.

Porque allí no tenía absolutamente nada que ver ni el crimen organizado ni los asuntos que se producen en otras zonas de la geografía mexicana donde la población no estaba organizada de esta manera.

En los últimos días han surgido informaciones sobre pueblos que se han armado principalmente en Guerrero… situaciones de pobreza, de ataque del crimen organizado ¿considera una amenaza seria en el País que cada vez más comunidades rurales e indígenas tomen ese tipo de ejemplos?

Naturalmente el Estado mexicano tiene como responsabilidad asumir el combate al crimen organizado. El problema del deterioro de las instituciones de seguridad pública se agudiza en los últimos años, sobre todo en el último sexenio.

Yo no soy experto en esa materia, pero lo que sí es que soy un ciudadano que sufre las consecuencias de una grave crisis derivada de una estrategia equivocada o no sé si en realidad había estrategia, porque nunca los mexicanos hemos podido acceder a la misma.

Lo que sí te puedo decir es que hay formas y mecanismos donde la propia comunidad ha venido auto organizándose, que habría que revisar una por una… yo no pudiera generalizar porque no tengo el conocimiento de esos terrenos, de esa forma.

He visto casos, un caso muy significativo que me ha llamado la atención, que han tenido el cuidado de expresas la ideas en este sentido, que son la comunidad de Cherán, pero habría que hacer las revisión de cada uno de los casos.

¿Pero de entrada su recomendación no sería “desármenlos inmediatamente”?

…Es un asunto muy delicado que tendría que revisarse.

Por último, si pudiera enviarle un mensaje al Subcomandante Marcos ¿cuál sería?

Yo sé cuál es la responsabilidad que tengo que asumir como ciudadano y en este caso como Comisionado para el Diálogo, entonces yo no estaría… estoy convencido que no están dadas las condiciones para que yo pudiera mandarle un mensaje… ninguno en este momento.

Porque estoy convencido que tenemos que construir toda una serie de acciones que a final de cuentas nos van a permitir regenerar las condiciones para reactivar el diálogo.

¿Primero merecerlo?

Ahorita, más que decir, hay que hacer.

 

 

Fuente: Vanguardia