La interculturalidad y el derecho a la autodeterminación de los pueblos aborígenes

Por  Héctor Mario Ocampo Suárez*

buen-vivirHoy, desde el inmenso campo de posibilidades que ha abierto la interculturalidad, pensamos que el mayor reto, y mayor compromiso que tienen las ciencias sociales es favorecer el diálogo entre civilizaciones. Tuvo que pasar casi dos siglos de revolución industrial regida desde los principios del modo de producción capitalista: el régimen de libre comercio, el régimen que es capaz de sacrificar todos los grandes valores pregonados por la revolución francesa y que son el referente fundamental de este mismo régimen de producción, a saber: la igualdad (equidad) y la fraternidad en aras de un ejercicio sin límites de creación de empresas, y de lo que ellas producen: la acumulación (no de la riqueza porque finalmente este régimen es contraproducente con ésta sino) del capital. Fue preciso que se empezará a ver los signos de cansancio, de agotamiento de este régimen productivo por todas partes, en la desertificación del planeta (calentamiento global) y en las guerras que por todas partes esta produciendo un régimen que en aras de esa acumulación sin límites siembra por todas partes la inequidad para que se empezará a hablar de sostenibilidad, y para que en torno a ella, se empezará a mirar de otro modo a los pueblos aborígenes, se empezará a entender que estos pueblos son otro modelo de civilización, y que como tal, ellos constituyen la mejor, –la única alternativa que tiene Occidente para dar el timonazo en el modelo de civilización que necesita para lograr que su modelo de producción y civilización resulte sostenible.

Pero ese reconocimiento que empezó en los países del sur desde la década de los ochenta, y que se ha venido consolidando con procesos constituyentes, que han producido reformas constitucionales en muchos países de nuestro continente, como Ecuador, Bolivia, Colombia, Nicaragua no llegará a convertirse en un verdadero giro en la hélice del cuatrimotor que hace girar esta civilización si no se convierte en la política pública de pueblos aborígenes, y afrodescendientes que permitiendo el verdadero y más grande y generoso reacomodo, restitución de tierras a estos pueblos que son conservacionistas por naturaleza permita, como dijimos un giro hacia la sostenibilidad. Algo que ya empieza a ser real con el parque Yasuní-ITT del Ecuador. Esa es la luz de esperanza que nos permite soñar con que una extensión ilimitada de esa conciencia ecológica ponga al fin freno al afán expansionista, extractivista que por desgracia, como acabamos de decir es también un afán masoquista de autodestrucción que sigue animando el emprendurismo de las empresas transnacionales.

Es en este sentido que el deber más grande de la universidad, es aprovechar ese camino de dialogo y autoreflexión abierto por la RSU, para insistir como la tarea más urgente de ella, producir, afianzar, consolidar ese dialogo entre civilizaciones que es el que debe dar lugar a una política pública de los pueblos aborígenes, consensuada, dialogada, dialógica. La RSU debe emprender esta empresa con la conciencia que ella es el mejor aporte que puede hacer a la construcción del “bien común”, y por tanto el mejor aporte que puede hacer para el cumplimiento de su carta misional que no es otra que hacer del conocimiento el vehículo para la construcción del “bien común” compartido. El dialogo entre civilizaciones como vía para hacer el mundo más sostenible esa es nuestra propuesta a las universidades de Medellín, y de toda latinoamerica. Para lograrlo proponemos dos temas fundamentales para ese dialogo: la construcción de la ciudadanía planetaria y de la ecología de los saberes, temas que podrán ser abordados tanto desde el eje de Pensamiento Complejo mencionado, como desde la epistemología y sociología del sur de Bounaventura de Sousa Santos.

En los quince años del desarrollo sostenible, que recién (en el mes de septiembre de este 2015 empezamos) ¿Qué aportes puede hacer la universidad para la construcción de un mundo más sostenible? Hablar de dialogo entre civilizaciones después de cuatro siglos de violento colonialismo (se calcula que el precio de la “conquista” española fue de más de 500 millones de muertos) y de dos de no menos violento neocolonilismo, con la esclavitud económica que ha significado el capitalismo y neoliberalismo, que reduce a pueblos enteros a la miseria y el hambre, parece cosa compleja, Hemos dicho que la vía para construir un mundo más sostenible en la universidad y fuera de ella es la RSU, en cuanto ella como forma de conciencia esta arraigada en el dialogo.

Con pensadores y sociólogos como Morin sabemos que para que ese dialogo surta los efectos esperados, debe ser no sólo de campos de los saberes (transdisciplinariedad) sino de culturas (multiversidad). Pero a todo ello hay que mezclarle el dialogo entre civilizaciones, que es lo que acontecerá cuando se reconozca a los pueblos aborígenes no sólo como sujetos colectivos, sino en su calidad de ser y vivir bajo los parámetros de otro modo de civilización. Esto es, de tener un trato con estos pueblos que no sólo parta del reconocimiento de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, DESC, sino se les reconozca como un modelo civilizatorio diferente, un modelo que partiendo de un principio ciivilizatorio muy diferente al nuestro (la competencia) entiende el universo de de forma holística, esto es, desde la hermandad que tenemos con los elementos, con la Madre tierra, [Pacha Mama], que es lo que les anima a vivir el gran respeto por el Otro y lo Otro, respeto y amor al Otro y a lo Otro que es lo que esta faltando hoy en Occidente.

Reconocer todo el valor civilizacional que tienen estos pueblos, a partir del cual desplegar con ellos un dialogo abierto y franco, es sin duda, el mayor reto para un Occidente acostumbrado durante toda su historia a someter a estos pueblos al coloniaje y neocoloniaje. Pero ello es también su más urgente tarea para lograr hacer más sostenible su civilización.

El protagonismo que los pueblos aborígenes están llamados a ejercer en este cuarto de hora de la más grande crisis de modelo civilizatorio de Occidente, es ya un sentipensar de los pueblos aborígenes. En la actualidad los pueblos aborígenes viven todo un rebrotar no sólo en Colombia sino en toda Latinoamérica. Veamos lo que dice al respecto Liliana Bergesio.

“…La convicción de un nuevo tiempo-espacio se encuentra apoyada en elementos cosmogónicos y simbólicos que aseguran que vivimos un cambio cósmico (Oxlajuj B¨ajtun en el mundo Maya y Pachakuti en el mundo Andino) que supone necesariamente, un retorno a los orígenes para recuperar el equi­librio de la vida; los pueblos indígenas se saben actores protagónicos de este cambio, aunque no exclusivos, por el contrario, afirman que se requiere un una participación plena y generalizada de toda la sociedad…” BERGESIO, Liliana, Diálogos intrerculturales en el Sur. Posibilidad y limitaciones a partir de la hermenéutica diatrópica en el caso de las áreas protegidas en la Yungas de Tuyuy (Argentina). P. 92.

Varios son los motivos que han coincidido para lo que algunos empiezan a llamar el “cuarto de hora” de los pueblos aborígenes. En primer lugar todos los acontecimientos que tuvieron lugar con la conmemoración del V centenario. Pero el motivo más importante es, como venimos diciendo, la grave crisis de modelo civilizatorio que esta sufriendo Occidente, al encontrar sus más grandes pensadores y científicos como Edgar Morin que el modelo de producción de Occidente, y por tanto todo su modelo de vida no es sostenible, por ser un modelo extractivista que lejos de garantizar un equilibrio en el gasto energético, lo esta incrementando día tras día. Lo que debe ser reformulado es pues, un modelo civilizatorio que con sus políticas colonialistas y neocolonialistas basadas en el extractivismo y neoextractivismo ha producido la más grande inequidad, el más grande atraso y miseria de los pueblos de todos los tiempos, puesto que es esa inequidad que empobrece los pueblos y la mano militar que ha acompañado ese nuevo colonialismo la que ha hecho nacer en unas personas el odio, en otras una indignación más moderada pero que ya empieza a ser manifiesta, con los movimientos de indignados que van surgiendo por todo el mundo, y que otras manifiestan con el deseo de moverse de un lado para otro, para buscar alternativas.

Sin adentrarnos mucho en el problema político queremos dejar abierto el problema de que esta crisis que hemos mencionado es también el de los partidos políticos de izquierdas tradicionales, en cuanto ello no llegan a cuestionar los principios que mueven el Estado-burgués: la competencialidad y la acumulación ilimitada de la riqueza, que son las características que han dado lugar a lo que se ha llamado el “libremercadismo”, que es a su vez la característica con la que actualmente se suele relacionar a las “sociedades de mercado”.

Hay muchos partidos de izquierda que se quieren seguir moviendo en el radicalismo de izquierda como el de la antigua U.R.S.S, como del Partido Socialista Unido de Venezuela, sin recordar como los regímenes de partido único terminan siendo dictatoriales, la dictadura de partido único, el PCUS, y que éstos en lugar de ampliar la democracia, y solucionar con ellos las injusticias que sufre el pueblo las aumenta en una dimensión exponencial.

Frente a este panorama, ¿cómo crear un modelo alternativo de desarrollo al neoliberalismo?

Desde un rastreo en los campos de la sociología y la antropología podemos decir que un modelo alternativo si que lo hay, y lo ha habido desde hace mucho, desde el mismo momento en que empezó la colonización europea de América, a saber: el modo de vida, la cosmovisión de los pueblos aborígenes americanos, quechuas, aymaras, incas, mayas, toltecas… el Saber vivir/Vivir Bien [ Sumak Kawsay, o Summa Qamaña]. La alternatividad encerrada en esta cosmovisión sólo ha comenzado a aflorar, como hemos dicho, en las ultimas décadas en que las crisis del capitalismo, (en su fase terminal neoliberalismo) se están manifestando por todos lados, pero sobre todo en los países “en vías de desarrollo”. Por tanto propongo como una de las claves hermenéuticas para interpretar, lo que hoy por hoy se suele llamar en ambientes filosóficos el Espíritu de la Época [Zeitgeist] (y por tanto clave también para este taller/conversatorio) que se nombre como tal, al llamado a los pueblos aborígenes a ocupar el lugar, el protagonismo que les corresponde porque es el desarrollo y defensa de la cosmovisión que acabo de mencionar desde los mejores instrumentos que ha dado Occidente con su historia a la humanidad: la ciencia y la tecnología y los derechos humanos la única alternativa seria para lograr un verdadero cambio en la hélice que hace girar el motor de la humanidad, un motor al que Morin, 2003 llama cuatrimotor por estar compuesto de cuatro componentes, ciencia-técnica-capitalismo-ganancia. Pues bien, siguiendo esta idea de Morin, la única alternativa sería para darle un giro a este cuatrimotor es introducir en él gracias a la cosmovisión del Saber vivir/Vivir Bien [ Sumak Kawsay, o Summa Qamaña] un giro al humanismo.

Si bien los pueblos indígenas y afrodescendientes han empezado desde la década de los 90´s y hasta la actualidad a ser reconocidos como actores de primera mano de la historia de la humanidad, al ser reconocidos sus derechos como pueblos aborígenes, su derecho a ser sujetos colectivos, y a tener un modo de vida o cosmovisión propio, y desde allí dirigir en sus territorios toda su forma de vida (algo en lo cual mucho ha ayudado la declaratoria en la ONU de los DESC), y si bien en torno a ello se puede observar que unos pueblos que llevaban un camino hacia su rápida extinción a tener un respaldo que les ha permitido recuperar territorio y población no podemos cantar victoria aún. Aún es mucho el camino que queda por recorrer. Si bien hay departamentos como el Meta donde ya hay una política pública de los pueblos aborigen es mucho el camino que falta para que en toda Colombia y todo latinoamerica se consolidae una Politica Publica de los Pueblos Indigenas desde su derecho a la autodeterminación que deberá permitir la desaparición de los Estados burgueses y la conformación de Estados prurinacionales como Bolivia.

La universidad deberá implicarse para desarrollar y concretar con políticas públicas todas las formas organizativas logradas por los pueblos indígenas tanto en nuestro país como en el continente. En este sentido a nivel nacional saludamos todo lo logrado por movimientos como la Organización Nacional Indígena del Cauca. ONIC. Fruto de ella y de otros movimientos sociales se vienen realizando desde el 2004. La Minga social y comunitaria de los pueblos, una basta movilización de los indígenas y de otros movimientos y sectores sociales como afrodescendientes y campesinos fruto de la cual es la llamada Mesa de Concertación de los pueblos, que ha sido un escenario para la deliberación de las políticas, y para la presentación de iniciativas populares al congreso. También en Colombia desde 1989 gracias a la Coordinación Indígena de la Cuenca Amazónica (COICA) se ha hecho visible la relación entre la conservación de la bi{osfera y la existencia en esos espacio biosostenibles de comunidades indígenas. A nivel internacional hay que mencionar como muy positiva la creación por parte de la ONU de un Foro permanente sobre cuestiones indígenas, así como la creación de la figura del relator especial para pueblos indígenas.

Sabemos que por el gran saber de los pueblos nativos, y por el gran poder organizativo que ha demostrado tener las organizaciones indígenas como la ONIC, los pueblos nativos aborígenes están llamados a tener una función de liderazgo a la hora de construir una alternatividad al modelo civilizatorio. Pero esa política pública de los pueblos nativos no puede pensarse como excluyente de otros pueblos aborígenes como los afrodescendientes, ni de otras minorías como los estudiantes siino como la expresión del sentir, de los deseos y necesidades de todos los sectores populares.

Pero como para producir el cambio en el sentido del giro de este motor se necesita no sólo del cambio de las políticas sino social y cultural, cambios en los modos de vida de la gente, cambiar los hábitos y costumbres egoístas de los pueblos por unos más solidarios necesitamos sumar fuerzas con todos los espíritus y tendencias que han hecho resistencia al espíritu invasor, patriarcalista, dominador, posesivo y egocentrista que nos ha dominado. Estoy convencido que un asunto tan complejo como es el cambio de hábitos de que acabamos de hablar, sólo saldrá adelante si logramos convocar todas las fuerzas de resistencia que hay, que ha habido frente a ese patriarcalismo, por eso será importante llamar también a todos esos cristianos que los mueve el más puro seguimiento del sermón de la montaña pues ellos, son, como se sabe, quienes han permitido a Occidente tener un sentido de comunidad.

Así el momento histórico que vivimos se puede interpretar, siguiendo a autores como los mencionados de la siguiente manera: u Occidente logra con todos sus medios, que son muchos, como las universidades y los medios de comunicación dar a los pueblos aborígenes todo el protagonismo que necesitan para convertirse en una alternativa real al neoliberalismo o él –y con el toda la nave Madre (o patria) tierra seguirá sumida en medio de ese torbellino que la lleva a su más absoluta devastación.

Como hemos dicho, hay propuestas muy interesantes como la que ha logrado concretar el gobierno de Correa con el parque Yasuní-ITT. Una propuesta original, muy ingeniosa que toca todos los temas sensibles de la actualidad en cuanto trata de convertir la nueva sensibilidad por la conservación del planeta en una oportunidad para que las naciones más industrializadas paguen su deuda ecológica, conservando zonas de harta riqueza en biodiversidad, como el parque Yusuni, (con una extensión de 4.8 millones de hec, Que son el 19% del territorio ecuatoriano),1 y que tiene como propósito a la vez servir de pago de la deuda externa ecuatoriana a la banca multinacional.

Correa lo dijo en el 2007 en la ONU:

“…Este será un extraordinario ej de acción colectiva mundial… que permitirá no sólo reducir el calentamiento global para el beneficio de todo el planeta sino también inaugurar una nueva lógica económica para el siglo XXI, donde se compense la generación de valor y no solamente la generación de mercancías…¿Cómo construir el socialismo del siglo XXI? …La experiencia del siglo XX enseña que «el deseo de desarrollar una sociedad que sirva al pueblo no es suficien­te —hay que estar dispuesto a romper con la lógica del capital para realizar un mundo mejor..” BORON Atilio. 2010 El socialismo del siglo XXI, Notas para su discusión. EN: RAMIREZ Gallegos Rene. Foro Los Nuevos retos de América Latina: socialismo y Sumak Kawsay. p. 115

 

Conclusión

Esta propuesta puede ser pensada como una base para crear bien sea una línea de investigación o de una escuela, taller o programa indígena intercultural bilingüe, como base para promover el desarrollo del derecho a la autodeterminación de los pueblos. También puede ser tomada como una base temática para realizar convenios Universidad-Comunidad que basados en la educación ambiental y con enfoque poblacional y de interculturalidad, propicie un dialogo productivo de saberes y prácticas en torno a la sostenibilidad, a formas de vida sostenibles¨.

 

Bibliografía:
-BERGESIO, Liliana, Diálogos intrerculturales en el Sur. Posibilidad y limitaciones a partir de la hermenéutica diatrópica en el caso de las áreas protegidas en la Yungas de Tuyuy (Argentina).
-BORON Atilio. 2010 El socialismo del siglo XXI, Notas para su discusión. EN: -RAMIREZ Gallegos Rene. Foro Los Nuevos retos de América Latina: socialismo y Sumak Kawsay.
-DE LA FUENTE Rosa, 2010. Instituto Universitario de Desarrollo y cooperación. Universidad Complutense de Madrid. Documento de trabajo número 17. Los pueblos indígenas y la cooperación para el desarrollo. Ver aquí
-FAO-OAPN-Red Parques. 2008 Pueblos Indígenas y Áreas Protegidas en América Latina.
-ESPINOZA F.2011. Pueblos indígenas. ¿Y después de la emergencia?. Centre de Recherches Interdisciplinares. Developpement, Institutions, Subjetivité, CRIDIS, Workin Papel Nº 20
-PINEDA Medina, Juan et al, 2012. Los territorios indígenas de la Costa y Amazonía ecuatoriana. Las historias no narradas de la nación EN: PINEDA Medina et al ed.2012. Periferias de la periferia. Procesos territoriales indígenas en la costa y la Amazonía ecuatoriana.
-PALACIO Castañeda, German. Introducción Amazonía: compleja, imaginarios y aporías de futuro.
-Secours Catholique, Dpto Al Y EL c. La Amazonía cosmovisión y derechos indígenas. EN FSN, 2009
-LARREA Carlos. Yasuni-ITT: Una iniciativa para cambiar la historia. Cfr aquí
-RAPPAPORT, JUAMME, La geografía y la concepción Nasa EN: SURRALLES Alexandre et al, 2004. Tierra Adentro, Territorio indígena y percepción del entorno.
-ECHEVERRI, Juan Alvaro. Territorio como cuerpo y territorio como naturaleza: ¿diálogo intercultural?
-MONCAYO, G Victor Manuel, 2015. Antología del pensamiento crítico colombiano contemporáneo.
-ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS, 2007. Declaración de la N.U sobre los derechos de los pueblos indígenas.
-Vilma Pérez Pino, Profesional Unidad de Cultura Ambiental, CONAMA Región de Tarapacá (Chile) Educación Ambiental y Cosmovisión de los Pueblos Originarios
– LARREA Carlos. Yasuni-ITT: Una iniciativa para cambiar la historia. Cfr aquí

*Doctor en Filosofía y Letras. Universidad Autónoma de Madrid, 2008.
contacto: hmaocasu@hotmail.com