Alejandro Marreros Lobato, la desigual lucha por la defensa de los recursos naturales

Trabajamos con expertos en hidrología, en geoquímica, en metalurgia. De hecho este trabajo que hicimos de evaluación del  impacto de las mineras en derechos humanos es un trabajo pionero en México. No se ha hecho ese trabajo antes. Los resultados nos llevan a decir que el proyecto de la minera Almaden Minerals es inviable.

Alejandro Marreros Lobato, representante de los Comités de Oposición al proyecto de una empresa minera canadiense en Ixtacamaxtitlán, Puebla, México.

Alejandro Marreros vino recientemente a Montreal a dar testimonio de los daños que está causando en su región del municipio de Ixtacamaxtitlán la presencia de un proyecto minero de la compañía canadiense Almaden Minerals.

La minera está en esa localidad desde el 2000, haciendo sus trabajos de prospección y sus actividades exploratorias buscando oro, plata, cobre pero también minerales raros endógenos de esa zona.

 

La población no quiere el proyecto

Marreros dice que la población del lugar rechaza la presencia y las actividades de la minera.

“Primero que nada, porque el proyecto está asentarlo en una zona donde se carece mucho de agua. Hay una precipitación de 600 mm por año. Muy poca agua. Es agua de manantiales, que nace del subsuelo. Y esa poca agua la toman las diferentes comunidades de esa región. Son unas veinte comunidades con una población de 4000 habitantes. El agua es vital para esta zona”.

 

Riesgos serios

“En caso de que continúe el proyecto minero se corre el riesgo de dejar sin agua a la población. Y no es una especulación. Lo hemos visto en otros proyectos como el del estado de Zacatecas”.

La zona de Ixtacamaxtitlán a la que se refiere Alejandro consta también de una cuenca donde se inicia un río muy importante, el Apulco. “Su recorrido es de 200 km y transita a través de dos provincias donde están asentadas unas 200.000 personas. Esa agua se utiliza domésticamente y también en la agricultura. El proyecto minero está asentado justamente allí donde nace la cuenca”.

El problema explica, no solo está en los derrames, sino también en que toda la roca de desecho que se almacena y va al río produce ácido sulfúrico, con terribles consecuencias para la salud humana.

 

La estrategia de la prevención para impedir que prospere el proyecto

Una de las primeras acciones realizadas por las comunidades fue pedir que se investigaran los proyectos mineros, que mayormente giran en torno a las concesiones mineras. En México esa información es reservada, no es fácil para las poblaciones campesinas e indígenas obtenerla.

Por eso buscaron a expertos que tenían manera, por vías legales, de acceder a la información. Una estrategia que dio sus frutos.

Ellos pudieron encontrar las concesiones, saber las fechas de inicio de sus actividades, por cuantos años. En el caso de México las concesiones se otorgan por 50 años y son renovables. “Hicimos una especie de georeferenciación para ubicar las concesiones, los terrenos por los que pasan, el tamaño, los minerales en el suelo, oro, plata, cobre, otros minerales. Y así pudimos darnos cuenta del tamaño, en este caso de las dos concesiones mineras del proyecto  en Ixtacamaxtitlán.  Son unas 13 mil hectáreas. Abarca alrededor de 20 pequeñas localidades, aldeas, asentamientos poblacionales.”

 

Una investigación en profundidad

El trabajo de investigación fue realizado con mucha profundidad, se quiso saber no solo cómo este proyecto violenta ahora el proceso de exploración sino cómo una futura extracción violentaría los derechos humanos. La investigación tuvo una duración de 2 años.

Participaron de la investigación la Unión de Ejidos y Comunidades Atcolhua, el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario AC y la organización PODER.

Trabajamos con expertos en hidrología, en geoquímica, en metalurgia. De hecho este trabajo que hicimos de evaluación de impacto de las mineras en derechos humanos es un trabajo pionero en México. No se ha hecho ese trabajo antes. No se ha hecho antes un trabajo previo a que se lleve a cabo un proyecto minero. Se han hecho posteriores, sobre los efectos. Eso nos lleva a decir que el proyecto es inviable.

Los resultados indicaban que la compañía Almaden Minerals pone en riesgo la subsistencia de las familias que viven en el área donde se pretende imponer el proyecto minero.

“Los expertos nos han ayudado a fundamentar lo que nosotros, empíricamente sabemos, que el proyecto es inviable. Que no debería llevarse a cabo. Porque el gobierno, las empresas dicen “ustedes hablan por hablar, no tienen datos, no tienen sustentos. Llevamos a cabo este proceso de investigación para decirles NO. Por esto y por esto”.

 

¿Y ahora?

Esta investigación dice Alejandro, les permitió  acceder a las instancias del gobierno mexicano, fueron a Semarnat, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales que regula todo lo que tiene que ver con el sector de la minería. A la Procuraduría federal de protección al ambiente, a la comisión Nacional del agua, a la secretaría de economía, a la instancia de derechos humanos de México, “a todas estas instancias hemos ido posterior al proceso de investigación, con el informe”. ¿Reacciones?

Un gobierno esquivo. Servil a las empresas. Cómplice.

La minera canadiense Almaden Minerals Ltd. tiene cerca de 15 proyectos en México, en Chihuahua, Sinaloa, Nayarit, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Guerrero, Puebla y Oaxaca.

 

El coloquio internacional de Montreal

Alejandro Marreros Lobato estuvo recientemente en Montreal en el marco un coloquio Internacional, donde representantes de organizaciones indígenas de varios países de América Latina y de Quebec presentaron al público universitario, así como a otras organizaciones indígenas y grupos populares, sus experiencias de lucha por la defensa del territorio contra los megaproyectos extractivos que los amenazan.

“Tenemos expectativas, vamos a aprender de otras luchas, podemos compartir lo que nosotros estamos haciendo, la investigación y también otras acciones que se han emprendido. Queremos compartir y aprender.  Tengo una expectativa personal, el establecimiento de unas relaciones con personas, con ciudadanos canadienses, para que nos puedan ayudar a decir a sus inversionistas en Canadá de que esta empresa minera, Almaden, representa una vaca enferma. Que los inversionistas no deben comprar esta vaca enferma  porque el proyecto minero en Ixtacamaxtitlán es una vaca enferma.

Fuente: Radio Canada Internacional