Honduras: Defensores comunitarios de OFRANEH Y MADJ criminalizados

En el día de hoy nos encontramos con dos nuevos atropellos cometidos contra compañeros hondureños, también integrantes del Movimiento M4, por sus luchas en defensa de sus territorios. El compañero Celso Guillén de la organización OFRANEH y la compañera Ángela Murillo del MADJ están siendo criminalizados.

Desde la cuenta de Twitter de OFRANEH se denuncia que Celso Guillén fue detenido nuevamente en el día de ayer, 23 de abril, en San Pedro Sula «dada la negligencia del Juzgado de Trujillo de notificar al Ministerio de Seguridad la suspensión de orden de captura, por canadiense que usurpó terreno comunitario». En 2017 el dirigente garífuna de Guadalupe, Colón, había sido detenido 2 veces en menos de 48 horas por oponerse a ser desalojado de su territorio ancestral por parte de intereses privados. Y continúan diciendo: «La persecución jurídica desatada contra líderes garífunas por empresarios canadienses es una estrategia de despojo territorial a los 221 años de nuestro arribo a Honduras. El poder judicial aparentemente se ha confabulado con Patrcik Foreseth».

En el artículo publicado en 2016, la organización hondureña decía: «El enorme conflicto social que se viene dando en la Bahía de Trujillo se agudiza desde el año 2008, cuando el empresario canadiense conocido como el Rey del Porno, inició una serie de compras ilegales de  tierras, con el apoyo de la municipalidad de Santa Fe y Trujillo, amparado por patronatos ilegales impuestos desde las alcaldías, contando además con el contubernio del Instituto de la Propiedad».

Pueden leerse antecedentes del caso en


 

Por otro lado en el día de hoy, desde IM-Defensoras denunciaron que Ángela Murillo, de la tribu San Francisco en Locomapa, Yoro, e integrante de la Conducción Nacional del MADJ, está siendo objeto de amenazas y de exclusión comunitaria debido a su lucha contra la extracción maderera en su territorio ancestral.

Puede leerse la nota completa de la denuncia en #AlertaDefensoras HONDURAS / Amenazas, insultos y exclusión comunitaria contra Ángela Murillo, del MADJ.