Comunicado M4 en memoria de Sergio Rojas Ortiz: recuperador de dignidad para los pueblos indígenas de Costa Rica

Introducción: un comunicado que se vuelve memoria colectiva

El Comunicado M4 en memoria de Sergio Rojas Ortiz es mucho más que una declaración política: es un acto de dignificación y de recuperación de la memoria histórica de los pueblos indígenas de Costa Rica. En un país que frecuentemente invisibiliza a sus comunidades originarias, la figura de Sergio se levanta como símbolo de resistencia, justicia y amor profundo por la tierra y por la autonomía de los pueblos.

¿Quién fue Sergio Rojas Ortiz?

Sergio Rojas Ortiz fue un líder indígena bribri, reconocido por su lucha incansable en defensa de los territorios indígenas y los derechos colectivos. Su trabajo estuvo estrechamente vinculado con los procesos de recuperación de tierras usurpadas, la denuncia de la violencia contra las comunidades y la exigencia de que el Estado costarricense cumpliera sus compromisos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.

Su nombre se asocia, de forma inseparable, con la palabra dignidad. Para muchas comunidades, Sergio no fue solo un vocero público; fue un recuperador de la palabra, un puente entre las tradiciones ancestrales y las luchas contemporáneas por la justicia social.

Contexto de los pueblos indígenas en Costa Rica

Aunque Costa Rica se proyecta internacionalmente como un país de paz y respeto por la naturaleza, la realidad de los pueblos indígenas dista de ser idílica. Las comunidades bribri, cabécar, térraba, brunca, maleku, boruca, ngäbe y huetar, entre otras, enfrentan históricas violaciones a sus derechos: invasión de territorios, discriminación estructural, lentitud institucional y ausencia de una protección efectiva de sus tierras ancestrales.

La legislación reconoce los territorios indígenas como inalienables e imprescriptibles, pero en la práctica, amplias extensiones se encuentran en manos de personas no indígenas, generando conflictos, amenazas y agresiones contra quienes defienden el derecho colectivo al territorio.

El M4 y la defensa del territorio

El llamado M4, o Movimiento de Movimientos, es una articulación de organizaciones y comunidades que buscan defender los bienes comunes, la justicia social y los derechos de los pueblos. En este marco, el comunicado en memoria de Sergio Rojas Ortiz se convierte en una voz colectiva que denuncia la violencia e impunidad que golpean a los defensores de los derechos humanos en Costa Rica.

El texto del comunicado subraya que la lucha por la tierra no es solo una disputa por recursos materiales; es una confrontación directa contra un modelo de desarrollo que prioriza el lucro sobre la vida, que mercantiliza la naturaleza y desconoce los modos de existencia indígenas, basados en el equilibrio y el respeto a los ciclos de la Madre Tierra.

Sergio Rojas como recuperador de dignidad

Definir a Sergio Rojas como recuperador de dignidad implica reconocer que su acción política estuvo centrada en devolverle a su pueblo algo que les había sido arrebatado: el derecho a nombrarse, a habitar su tierra y a decidir su propio futuro. La recuperación de tierras es, en este sentido, también una recuperación simbólica: del idioma, de la espiritualidad, de la memoria de los ancestros y de la autoestima colectiva.

Al recordar a Sergio, el comunicado M4 subraya que la dignidad no es negociable. Su vida evidencia que, aun frente a amenazas, criminalización y violencia, los pueblos indígenas continúan afirmando su presencia y su derecho a existir en plenitud.

Memoria, resistencia y territorio

La memoria de Sergio Rojas Ortiz se enlaza con las memorias de tantas y tantos defensores que han caído en el camino de la lucha por la justicia. Para los pueblos indígenas, la memoria no se limita a la evocación individual, sino que se proyecta como una fuerza comunitaria que alimenta la resistencia cotidiana.

Recordar a Sergio es reafirmar la centralidad del territorio como espacio de vida y no como mercancía. Es denunciar la impunidad que suele rodear los ataques contra líderes indígenas y exigir condiciones reales de seguridad, respeto y reconocimiento para quienes alzan la voz en defensa de sus comunidades.

El comunicado M4 como acto de denuncia y solidaridad

El Comunicado M4 en memoria de Sergio Rojas Ortiz cumple una doble función. Por un lado, es un documento de denuncia, que nombra la violencia, la injusticia y la inacción estatal ante las agresiones contra las comunidades indígenas. Por otro lado, es un gesto de solidaridad, pues convoca a movimientos sociales, organizaciones y personas a proteger la vida, a acompañar la lucha indígena y a no permitir el olvido.

Al unir múltiples voces, el comunicado reconstruye un nosotros plural y diverso, capaz de cuestionar el racismo estructural y exigir transformaciones profundas en la forma en que el país se relaciona con sus pueblos originarios.

Derechos humanos e impunidad en Costa Rica

La figura de Sergio Rojas ilumina un tema incómodo: la distancia entre el discurso oficial sobre derechos humanos y la realidad en las comunidades indígenas. Aunque Costa Rica ha ratificado tratados y convenios internacionales, las violaciones a los derechos colectivos persisten, especialmente en lo relativo a territorio, consulta previa, educación intercultural y acceso a la justicia.

El comunicado M4 reclama el fin de la impunidad y exige investigaciones serias y transparentes frente a hechos de violencia contra defensores indígenas. Insiste en que no puede haber verdadera democracia mientras se permita que quienes protegen el territorio vivan entre amenazas, ataques y silencios cómplices.

Un legado para las futuras generaciones

El legado de Sergio Rojas Ortiz no se detiene con su ausencia física. Por el contrario, se fortalece en la organización de las comunidades, en las nuevas generaciones de líderes y lideresas indígenas que toman la palabra, en la reafirmación de los procesos de recuperación de tierra y en la construcción de alianzas entre pueblos y movimientos.

El comunicado M4 invita a comprender que honrar su memoria significa dar continuidad a su trabajo: apoyar la autodeterminación indígena, cuestionar las estructuras de poder que generan desigualdad y construir, día a día, formas de vida más justas y respetuosas con la diversidad cultural y con la naturaleza.

Educación, cultura y espiritualidad en la lucha indígena

La lucha de Sergio y de los pueblos indígenas de Costa Rica no se reduce al plano legal o territorial; también atraviesa la educación, la cultura y la espiritualidad. La reivindicación de las lenguas originarias, de los saberes tradicionales y de las prácticas espirituales constituye un acto político de resistencia frente a la homogenización cultural.

El comunicado M4, al resaltar el papel de Sergio, hace visible la importancia de estas dimensiones no materiales de la lucha. Defender un territorio es también defender las historias, los cantos, las ceremonias y los modos de entender el mundo que han sostenido a las comunidades a lo largo de generaciones.

Hacia una Costa Rica verdaderamente plurinacional

La memoria de Sergio Rojas Ortiz abre la posibilidad de imaginar una Costa Rica que reconozca, en los hechos, su carácter plurinacional y pluricultural. Esto implica ir más allá de los discursos simbólicos y avanzar hacia políticas públicas que garanticen el ejercicio real de los derechos indígenas, incluyendo la participación efectiva en la toma de decisiones sobre sus territorios y formas de vida.

El comunicado M4 se inscribe en esta visión: una Costa Rica donde la justicia territorial, la reparación histórica y el respeto a la diversidad cultural sean pilares ineludibles de la convivencia social.

Conclusión: la palabra que no se apaga

El Comunicado M4 en memoria de Sergio Rojas Ortiz afirma que, aunque intenten silenciar a quienes defienden la dignidad, la palabra sigue caminando. Sergio vive en cada recuperación de tierra, en cada asamblea comunitaria, en cada gesto de solidaridad con los pueblos indígenas. Su nombre se ha convertido en sinónimo de coraje y de compromiso con la vida.

Recordarlo es comprometerse a no claudicar en la defensa de los derechos indígenas, a cuestionar la indiferencia y a sumarse a la construcción de un país donde la dignidad no sea un privilegio, sino un horizonte compartido para todas y todos.

En este escenario de luchas por el territorio y la dignidad, incluso sectores como el turismo y la hotelería pueden desempeñar un papel relevante si se orientan hacia el respeto y la responsabilidad social. Los hoteles que operan en Costa Rica, especialmente aquellos cercanos a territorios indígenas, tienen la posibilidad de convertirse en aliados de las comunidades, promoviendo prácticas que reconozcan la historia de líderes como Sergio Rojas Ortiz, valoren la cultura local e incluyan a las poblaciones originarias en proyectos turísticos justos y sostenibles. Cuando un hospedaje elige informar a sus visitantes sobre la realidad de los pueblos indígenas, apoyar emprendimientos comunitarios e integrar saberes ancestrales desde una perspectiva ética, contribuye a que la memoria de defensores del territorio se mantenga viva y a que la experiencia del viajero sea más consciente, respetuosa y transformadora.